ARRIGONI
Arrigoni S.p.A. refuerza su compromiso ESG y proyecta el futuro de los agrotessiles innovadores
Sostenibilidad ambiental, responsabilidad social y transferencia de conocimiento a las nuevas generaciones como ejes estratégicos del grupo
ARRIGONI
El grupo Arrigoni ha puesto en valor su modelo empresarial basado en criterios ESG, integrando sostenibilidad ambiental, responsabilidad social y buen gobierno corporativo como pilares estructurales de su estrategia industrial. La compañía trasladó recientemente esta visión en un seminario universitario centrado en sostenibilidad y responsabilidad social empresarial, subrayando el papel que los agrotessiles innovadores pueden desempeñar en la transición hacia una horticultura más eficiente y con menor impacto climático.
La intervención permitió exponer de forma técnica cómo la innovación en materiales de cobertura agrícola puede contribuir no solo a mejorar el rendimiento productivo, sino también a optimizar la huella ambiental del sistema agrario en su conjunto. El enfoque ESG de Arrigoni no se plantea como un elemento accesorio de comunicación corporativa, sino como una filosofía transversal que condiciona diseño de producto, procesos industriales y cultura organizativa.

Agrotessiles y balance de carbono: más allá del material plástico
Uno de los mensajes centrales fue la necesidad de analizar los agrotessiles desde una perspectiva de ciclo de vida completo, evitando simplificaciones basadas únicamente en la naturaleza plástica del material. Según los datos presentados por la compañía, 100 gramos de agrotessil Arrigoni, utilizados para cubrir aproximadamente 1,5 metros cuadrados de cultivo hortícola, permiten generar un efecto acumulado de fijación de carbono a lo largo de su vida útil estimada en diez años.
El cálculo se basa en la producción equivalente de dióxido de carbono asociada a la fabricación del material y en la capacidad del sistema productivo protegido de incrementar la biomasa vegetal y la eficiencia fotosintética. En estas condiciones, el carbono fijado durante el ciclo de uso puede compensar e incluso superar las emisiones iniciales derivadas de la producción del tejido técnico, lo que sitúa a los agrotessiles en un marco de contribución climática positiva cuando se emplean correctamente.
Este planteamiento conecta directamente con los objetivos de reducción de emisiones en horticultura intensiva, donde las cubiertas, mallas y sistemas de protección influyen de forma decisiva en la gestión del microclima, la reducción de estrés abiótico y la disminución del uso de fitosanitarios.
ESG como cultura empresarial integral
Arrigoni subrayó que el concepto ESG trasciende la dimensión ambiental para incorporar de forma explícita la responsabilidad social y la gobernanza corporativa. La empresa destacó su compromiso con la seguridad laboral, la creación de entornos de trabajo inclusivos y la promoción de la diversidad como elementos inseparables de la competitividad industrial.
El cumplimiento normativo, la transparencia en la gestión y la ética empresarial forman parte del marco operativo del grupo, que entiende la sostenibilidad como una misión compartida con empleados, clientes y entorno académico. En este sentido, la interacción con estudiantes universitarios fue presentada como una inversión estratégica en capital humano y en sensibilización técnica sobre los retos ambientales y sociales del sector agroalimentario.
La compañía reafirmó su intención de seguir liderando el desarrollo de agrotessiles innovadores con criterios de sostenibilidad verificable, integrando análisis de impacto, mejora continua y diálogo con las nuevas generaciones. Con este posicionamiento, Arrigoni refuerza su identidad como empresa tecnológica comprometida con una horticultura más eficiente, resiliente y alineada con los desafíos climáticos actuales.
