La polinización en frutales y su influencia en la formación del fruto

La actividad de abejas y otros insectos durante la floración es un factor determinante para la fecundación de las flores y puede influir en el cuajado y la calidad de la producción

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12 Marzo, 2026

La actividad de abejas y otros insectos resulta determinante para la fecundación de las flores y puede influir directamente en la producción y la calidad final del fruto. El periodo de floración constituye una fase crítica en la producción de numerosos frutales. Durante estas semanas tiene lugar la polinización de las flores y la posterior fecundación del ovario, procesos que determinan el cuajado del fruto y condicionan el potencial productivo del cultivo.

En especies frutales como manzano, peral, cerezo o almendro, la transferencia de polen entre flores es imprescindible para iniciar el desarrollo del fruto. En muchos casos este proceso depende en gran medida de la actividad de insectos polinizadores, especialmente abejas.

Una polinización adecuada no solo influye en el porcentaje de cuajado, sino también en parámetros de calidad como la uniformidad, el tamaño del fruto o la regularidad de la producción entre campañas.

 

El proceso de polinización en frutales

La polinización consiste en el traslado de los granos de polen desde las anteras hasta el estigma de la flor. En numerosos frutales este transporte se produce principalmente gracias a la actividad de insectos que visitan las flores en busca de néctar o polen.

Una vez depositado en el estigma, el polen germina y forma un tubo polínico que crece a través del estilo hasta alcanzar el óvulo. Si se produce la fecundación, comienza el desarrollo del fruto. Este proceso es especialmente sensible a las condiciones ambientales. Temperaturas bajas, lluvias persistentes o vientos intensos durante la floración pueden reducir la actividad de los insectos polinizadores, lo que limita la fecundación de las flores y puede provocar una disminución del cuajado.

 

Principales polinizadores en frutales

Las abejas melíferas (Apis mellifera) son los polinizadores más utilizados en agricultura debido a su elevada eficiencia y a la posibilidad de manejar colmenas en las explotaciones agrícolas. En numerosas plantaciones frutícolas se introducen colmenas durante la floración para asegurar una actividad polinizadora suficiente.

Además de las abejas melíferas, otros insectos también contribuyen a la polinización de los frutales:

  • abejorros (Bombus spp.)
  • abejas solitarias
  • sírfidos y otros insectos florícolas

La diversidad de polinizadores puede mejorar la eficiencia del proceso, especialmente cuando las condiciones climáticas no son óptimas.

Abeja melífera (Apis mellifera) visitando una flor durante la recolección de néctar y polen, un proceso clave en la polinización de numerosos cultivos.

 

Factores que influyen en la actividad polinizadora

La intensidad de la actividad de los polinizadores depende de varios factores ambientales y agronómicos. Las condiciones meteorológicas durante la floración, en particular la temperatura, el viento o las precipitaciones, influyen directamente en el comportamiento de los insectos.

También resulta relevante la disponibilidad de recursos florales en el entorno agrícola, que puede favorecer la presencia de distintas especies de polinizadores. Del mismo modo, el uso de productos fitosanitarios durante la floración debe gestionarse cuidadosamente para evitar efectos negativos sobre los insectos beneficiosos.

 

Manejo del cultivo para favorecer la polinización

En las explotaciones frutícolas se aplican diferentes prácticas destinadas a mejorar la actividad polinizadora durante la floración. Entre las más habituales se encuentra la introducción de colmenas en el momento adecuado, la planificación de tratamientos fitosanitarios fuera de las horas de mayor actividad de los insectos y la conservación de zonas con vegetación que puedan servir de refugio para los polinizadores.

Estas medidas, combinadas con condiciones climáticas favorables, pueden contribuir a mejorar el cuajado del fruto y a estabilizar la producción en frutales. En este contexto, la gestión de la polinización forma parte del manejo agronómico de numerosos cultivos frutales, especialmente en sistemas de producción intensivos donde el cuajado y la uniformidad de la cosecha tienen una influencia directa en la rentabilidad de la plantación.

 

Fuentes

Klein, A.M. et al. (2007). Importance of pollinators in changing landscapes for world crops. https://royalsocietypublishing.org/doi/10.1098/rspb.2006.3721

FAO (2018). Pollination services for sustainable agriculture. https://www.fao.org/pollination/en/

IRTA – Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries. Investigación sobre polinización y manejo de polinizadores en frutales. https://www.irta.cat

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