Novamont lleva la bioeconomía circular a un programa de formación agrícola e inclusión social

Cinco internos del centro penitenciario de Carinola participan junto a estudiantes de centros agrarios en actividades prácticas con acolchados biodegradables, bioherbicidas y otros recursos para el cultivo

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15 Julio, 2026

NOVAMONT IBERIA

La bioeconomía circular puede contribuir no solo a desarrollar materiales y procesos más sostenibles, sino también a generar nuevas oportunidades de formación e integración social. Este es el punto de partida de "Bioeconomy for Inclusion", un proyecto en el que participa Novamont y que utiliza la agricultura como herramienta para mejorar las competencias profesionales de personas internas en un centro penitenciario italiano.

La iniciativa se desarrolla en el centro penitenciario G. B. Novelli de Carinola, en la provincia de Caserta, y combina formación teórica con actividades prácticas en las zonas agrícolas de las instalaciones. Durante las primeras jornadas, cinco internos trabajaron junto a estudiantes de centros de formación agraria de la provincia, compartiendo conocimientos y participando en la puesta en marcha de diferentes cultivos.

El proyecto forma parte del plan plurianual "Territory and Communities Initiatives" de Eni y se apoya en la colaboración entre Novamont y Terra Felix, una cooperativa social de la región de Campania dedicada a promover la inclusión mediante prácticas agronómicas sostenibles y regenerativas.

 

Formación práctica mediante la agricultura sostenible

El programa busca que los participantes adquieran capacidades técnicas que puedan resultar útiles para su futura incorporación al mercado laboral. Para ello, los internos se encargan del mantenimiento y la gestión de las áreas agrícolas del centro, acompañados por técnicos y estudiantes especializados.

Las primeras actividades se han centrado en el uso de soluciones desarrolladas para reducir el impacto ambiental de determinadas tareas agrícolas. Entre ellas se encuentran los acolchados biodegradables fabricados con Mater-Bi, los bioherbicidas de Novamont y los clips biodegradables empleados como soporte para los cultivos.  La introducción de estos materiales permite que la formación aborde de manera práctica conceptos relacionados con la bioeconomía, la gestión del suelo y la sustitución de algunos productos convencionales por alternativas diseñadas para integrarse en modelos agrícolas más circulares.

 

Colaboración entre empresa, agricultura y entidades sociales

Uno de los elementos centrales del proyecto es la creación de una red que conecte a empresas, centros educativos, instituciones y organizaciones sociales. La participación conjunta de internos y estudiantes favorece el intercambio de experiencias y convierte el área agrícola del centro penitenciario en un espacio de aprendizaje compartido.

Para Novamont, la sostenibilidad no se limita al desarrollo de productos y cadenas de suministro, sino que también debe trasladarse a los territorios y a las comunidades. En este contexto, la agricultura actúa como un medio para proporcionar formación especializada, reforzar la responsabilidad individual y crear nuevas perspectivas profesionales.

La colaboración con Terra Felix aporta la experiencia de una entidad que trabaja en Campania mediante proyectos de integración vinculados a la agricultura sostenible. Su participación permite adaptar las actividades a las necesidades de los internos y dar continuidad al proceso formativo.

 

De participantes a formadores

Como parte de la iniciativa se organizó una jornada de puertas abiertas en la que los internos asumieron el papel de tutores de los nuevos estudiantes que visitaron las zonas de cultivo. Durante la actividad, explicaron los trabajos realizados y compartieron los conocimientos adquiridos en las distintas fases del programa. Este cambio de rol permitió que los participantes pasaran de recibir formación a transmitirla, reforzando sus capacidades técnicas y su implicación en el proyecto. La experiencia muestra cómo una actividad agrícola puede combinar el aprendizaje profesional con la integración social y la recuperación de espacios productivos.

"Bioeconomy for Inclusion" plantea así un modelo en el que la innovación desarrollada por la industria se aplica sobre el terreno mediante la colaboración con el sector agrario, las instituciones educativas y las entidades sociales. Una red orientada a regenerar los territorios y, al mismo tiempo, ofrecer nuevas oportunidades a las personas que participan en ella.

 

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