NOVAMONT IBERIA
Nuevos plásticos de origen biológico buscan mejorar la resistencia y flexibilidad para usos industriales
Novamont participa en SUPREME-PILOTS, una iniciativa europea que desarrollará copolímeros basados en PLA con mejores propiedades para aplicaciones industriales, desde equipamiento deportivo hasta pavimentos y señalización
Novamont participa en SUPREME-PILOTS, un proyecto europeo de investigación e innovación destinado a desarrollar una nueva generación de plásticos avanzados de origen biológico. La iniciativa busca mejorar las propiedades del ácido poliláctico (PLA), un polímero de origen renovable, para ampliar sus posibilidades de uso en aplicaciones que requieren prestaciones técnicas específicas y en las que existe riesgo de dispersión de materiales en el medio ambiente.
El proyecto, financiado por la Circular Bio-based Europe Joint Undertaking (CBE JU), se desarrollará entre junio de 2026 y mayo de 2030. Su objetivo es superar algunas de las limitaciones del PLA convencional mediante la incorporación de componentes de origen biológico que permitan obtener copolímeros con mejores propiedades mecánicas y térmicas.
Mejorar la flexibilidad y la resistencia del PLA
El PLA es un termoplástico que se obtiene a partir de materias primas renovables, como determinados cultivos agrícolas. Aunque constituye una alternativa a los polímeros de origen fósil, su rigidez y fragilidad pueden limitar su utilización en productos que necesitan mayor flexibilidad, resistencia al impacto o estabilidad térmica.
SUPREME-PILOTS abordará estas limitaciones mediante el desarrollo de copolímeros que combinan PLA con componentes bio-basados, entre ellos polioles de poliéster y pol tetrametilenglicol de origen biológico (bio-PTMG). La formulación de estos materiales permitirá ajustar sus propiedades en función de las exigencias de cada aplicación.
El proyecto también contempla el uso de extrusión reactiva, un proceso continuo que permite modificar las propiedades del polímero durante su transformación. Asimismo, se utilizarán herramientas de inteligencia artificial y aprendizaje automático para apoyar el diseño de formulaciones y acelerar la identificación de combinaciones de materiales prometedoras.
La contribución de Novamont
Dentro del consorcio, Novamont suministra los componentes de origen biológico que servirán como materias primas para desarrollar los nuevos copolímeros. La empresa también participa en la validación de estos materiales en aplicaciones de prueba, contribuyendo a evaluar su comportamiento en condiciones de transformación y uso industrial.
El trabajo no se limita al desarrollo de nuevas formulaciones. SUPREME-PILOTS contempla también el escalado de los materiales y la validación de su viabilidad en procesos industriales, con el objetivo de alcanzar prestaciones y costes competitivos frente a las alternativas convencionales de origen fósil.
Cuatro aplicaciones industriales para los nuevos materiales
Los copolímeros desarrollados se evaluarán en cuatro ámbitos de aplicación: equipamiento deportivo y de protección ligero, componentes de mobiliario urbano, pavimentos resilientes y películas flexibles para señalización industrial.
Estas aplicaciones permitirán estudiar el comportamiento de los materiales en diferentes procesos de fabricación, como la impresión 3D de gran formato, el moldeo rotacional, el calandrado y la extrusión de películas. El proyecto también analizará alternativas para el final de la vida útil de los productos, incluyendo el reciclaje mecánico y químico, y tendrá en cuenta criterios de seguridad y sostenibilidad desde las primeras fases del diseño.
Coordinado por la Fundación AITIIP, el consorcio reúne a 14 entidades de siete países europeos, entre empresas, centros tecnológicos y organizaciones de investigación. La iniciativa pretende contribuir al desarrollo de materiales bio-basados con mejores prestaciones y favorecer su incorporación a nuevas aplicaciones industriales, en el marco de una economía más circular.
