NOVAMONT IBERIA
Uso de materiales biodegradables y compostables para una agricultura más sostenible
La gestión de los residuos no solo es un problema para el productor, sino también para las plantas de tratamiento cuando se transfieren restos de cultivo mezclados con residuos inorgánicos
NOVAMONT IBERIA
Uno de los mayores ejemplos que existen en Europa sobre el uso masivo de plásticos para el cultivo se encuentra en el Poniente Almeriense, en la provincia de Almería (sureste de España). Desde los años sesenta se ha desarrollado una gran extensión de cultivo de invernaderos paralela al mar, gracias a las condiciones climáticas favorables y al uso de desalinizadoras de agua. Esa extensión, denominada “mar de plástico”, tiene una altísima producción hortofrutícola que supone el 18% del total de la exportación agrícola de España.
El alto rendimiento de los cultivos de la zona se debe, en gran parte, a técnicas basadas en el uso racional del agua, instalación de grandes invernaderos que intensifican el calor y mantienen la humedad en su interior, y se complementa con el uso de mantillo o film para acolchado, habitualmente fabricado en plástico convencional. Estas técnicas han convertido la zona en la huerta de Europa: 32.000 ha de superficie de cultivo, al menos 12.000 explotaciones agrícolas y una producción aproximada de 4 millones de toneladas de alimentos al año. Genera unos 100.000 puestos de trabajo y representa el 40% del PIB de la provincia de Almería.
Este desarrollo sin precedentes ha comportado grandes beneficios económicos y, a la vez, problemas ambientales que deben ser analizados con el objetivo de establecer políticas que corrijan y avancen hacia un desarrollo más sostenible de la actividad agrícola intensiva.
Avances en la gestión de los residuos
Uno de los desafíos más importantes es la propia gestión de los residuos agrícolas, que alcanza cifras considerables: hasta 56.000 kg de biomasa agrícola y 1.500 kg de residuos plásticos por hectárea y año en la zona. Un reto para las empresas privadas y para el sector público.
Desde 2011, la empresa Servicios Ambientales Las Chozas es referente en el Poniente Almeriense. Con 50.000 m² de superficie, SACh destaca por su enfoque innovador en el reciclaje y la gestión de los residuos de la agricultura, y por su labor continuada en mejorar la calidad del compost obtenido:
- Gestión integral en el tratamiento de residuos orgánicos e inorgánicos de la agricultura.
- Colabora con centros de investigación I+D.
- Garantiza la solvencia en la gestión de residuos y promueve las prácticas agrícolas más sostenibles.
- Un equipo técnico interdisciplinar en transporte, ingeniería ambiental y consultoría legal.
SACh gestiona alrededor de 60.000 toneladas de residuos, mayoritariamente biomasa vegetal proveniente de los invernaderos. Obtiene unas 12.000 toneladas de compost que comercializa entre las propias explotaciones de donde procede la biomasa, lo que permite reintroducir nutrientes en los suelos agrícolas, cerrando un ciclo de vida completo para los restos vegetales.

Introducción de bioplásticos biodegradables y compostables
Para mejorar la calidad del compost es necesario impulsar protocolos de gestión de residuos, gracias a la aplicación de nuevas normativas y soluciones tecnológicas innovadoras:
- Que perfeccionen los procesos de reciclaje.
- Uso de bioplásticos biodegradables y compostables, como rafias y clips para entutorados, y film para acolchado biodegradable en suelo.
- Aprobar regulaciones específicas que fomenten la valorización de estos residuos.
Los bioplásticos biodegradables y compostables para diversas aplicaciones facilitan el tratamiento de los residuos y reducen el impacto ambiental, por lo que resulta prioritario fomentar la investigación y el uso de biopolímeros en estudios como el que realizó Bayer CropScience conjuntamente con Novamont, empresa de Versalis (ENI) y uno de los actores internacionales en el sector de los bioplásticos y el desarrollo de bioproductos obtenidos total o parcialmente a partir de materias primas de origen vegetal, fabricante de la familia Mater-Bi con certificación ISO 14067:2018 (huella de carbono obtenida a partir de datos primarios verificados).
El resultado de sustituir entutorados de plástico convencional por plásticos biodegradables y compostables es excelente, tanto en rendimiento como en el proceso de compostaje, sin presencia de microplásticos u otros contaminantes en el compost resultante, lo que reduce el impacto medioambiental sin comprometer la productividad del sector.
SACh ha evolucionado y, junto a muchas otras plantas, ya no acepta la mezcla de restos agrícolas con materiales no compostables en su planta de tratamiento. El objetivo es cerrar el círculo productivo, aportando soluciones a un problema ambiental, devolver los nutrientes y la microbiota necesarios para mejorar la salud del suelo agrícola, y minimizar el impacto en el entorno natural. Gracias a la innovación tecnológica, las normativas medioambientales y la concienciación del sector han convertido la provincia de Almería en un referente en sostenibilidad y economía circular para la agricultura intensiva.
