Turba, coco y humus para favorecer el enraizamiento tras el trasplante
Root Start RS8 se aplica en el hoyo de plantación para crear un entorno favorable durante la implantación del cultivo y, según Projar, acelerar un 50 % el desarrollo de las raíces
PROJAR
Los primeros días posteriores al trasplante son una fase decisiva para la adaptación de la planta a su nuevo entorno. Durante este periodo debe generar nuevas raíces y comenzar a absorber agua y nutrientes, un proceso que puede verse condicionado por el calor, el agotamiento del suelo o la presencia de terrenos duros y compactados.
Para facilitar esta implantación inicial, Projar ha desarrollado Root Start RS8, un sustrato que se aplica directamente en el hoyo de plantación y está orientado a mejorar las condiciones alrededor de las raíces jóvenes.
José Manuel García, ingeniero técnico agrícola, explica:
"Muchos de los problemas de implantación del cultivo tienen que ver con ese desarrollo inicial de las raíces en su nuevo entorno; una planta joven tiene dificultades para desarrollarse en suelos agotados por el uso extremo o en terrenos excesivamente duros y compactos".
Una mezcla de turba rubia, coco y humus de lombriz
Root Start RS8 está compuesto por una mezcla de turba rubia y coco. De acuerdo con la información facilitada por Projar, la turba favorece el enraizamiento, mientras que la elevada proporción de coco aporta capacidad de retención de agua, rehumectación, retención de nutrientes e intercambio catiónico.
La formulación incorpora también humus de lombriz, destinado a aumentar la presencia de sustancias húmicas y orgánicas. Según la empresa, este componente contribuye a incrementar el volumen de enraizamiento, mejorar la capacidad de intercambio catiónico y proporcionar nutrientes tanto a la planta como a la microbiología del suelo. La combinación de estos materiales está orientada al desarrollo de un sistema radicular vigoroso durante las primeras semanas posteriores al trasplante.
El sustrato se deposita directamente en el hoyo antes de colocar la planta. De esta forma, las raíces jóvenes encuentran un entorno con capacidad para retener agua y nutrientes durante su adaptación al terreno. El proceso de aplicación se plantea en tres fases: depositar el sustrato en el hoyo de plantación, facilitar el desarrollo radicular en un entorno más favorable y contribuir al establecimiento de plantas más fuertes. Root Start RS8 permite acelerar un 50 % el desarrollo de las raíces durante esta fase inicial. La empresa sitúa las dos primeras semanas tras el trasplante como el periodo en el que se concentra esta expansión radicular.
Retención de agua y adaptación al terreno
La capacidad de retención de agua de la mezcla permite, según la información del producto, reducir la frecuencia de riego sin causar estrés a la planta. Esta menor necesidad de riego puede disminuir tanto el consumo de agua como las labores asociadas a su aplicación.
Entre las ventajas atribuidas al sustrato se encuentran también el fortalecimiento del cuello de la planta, una adaptación más rápida al nuevo entorno y la reducción de las pérdidas relacionadas con una implantación deficiente. La mejora del establecimiento inicial puede contribuir, además, a reducir los costes vinculados a la reposición de plantas que no consiguen adaptarse correctamente al terreno después del trasplante.
