La UE introduce cambios en la normativa de productos fertilizantes

La Unión Europea avanza en la simplificación de las normas aplicables a los productos fertilizantes. El acuerdo sobre el Chemicals Omnibus VI introduce cambios para facilitar la incorporación de microorganismos y nuevos materiales, reducir cargas administrativas y favorecer la innovación y competitividad del sector

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19 Agosto, 2026

El Consejo de la Unión Europea confirmó el pasado 26 de junio el acuerdo político alcanzado con el Parlamento Europeo sobre el denominado Chemicals Omnibus VI, un paquete legislativo diseñado para simplificar determinadas obligaciones regulatorias que afectan a la industria química europea.

Entre las medidas pactadas figuran varias modificaciones del Reglamento (UE) 2019/1009, relativo a los productos fertilizantes de la UE, que podrían abrir nuevas oportunidades para la innovación y mejorar la competitividad del sector.

El acuerdo responde a años de peticiones por parte de organizaciones y empresas de la industria para reducir cargas administrativas, acelerar la incorporación de nuevos materiales y facilitar la entrada en el mercado de soluciones innovadoras, manteniendo al mismo tiempo las garantías de seguridad para las personas y el medio ambiente.

El texto aún debe ser ratificado formalmente por el Parlamento Europeo y pasar posteriormente por una revisión jurídico-lingüística antes de su publicación definitiva en el Diario Oficial de la Unión Europea. No obstante, el acuerdo político permite anticipar ya los principales cambios que afectarán al sector de los fertilizantes.

 

Una nueva vía para incorporar microorganismos al marcado CE

Uno de los cambios que puede tener mayor impacto para la industria de los bioestimulantes agrícolas y los fertilizantes de base biológica es la creación de un nuevo mecanismo para incorporar microorganismos al Reglamento Europeo de Productos Fertilizantes.

Hasta ahora, añadir nuevas cepas microbianas al marco regulatorio exigía modificar específicamente el Reglamento, un proceso complejo y prolongado que podía limitar la capacidad de innovación de las empresas.

Con el nuevo acuerdo, la Comisión Europea podrá establecer, mediante actos delegados, una metodología armonizada y criterios técnicos para evaluar nuevas cepas distintas de las que ya figuran en la actual Categoría de Materiales Componentes (CMC 7).

Una vez establecidos esos criterios, los fabricantes podrán demostrar que sus productos cumplen los requisitos y los organismos notificados podrán verificar su conformidad. De esta forma, la incorporación de cada nueva cepa ya no requerirá necesariamente iniciar un procedimiento legislativo completo.

El cambio abre una vía que la industria llevaba años reclamando y que podría facilitar la llegada al mercado europeo de nuevas soluciones microbianas y productos innovadores basados en microorganismos.

 

Menos cargas administrativas vinculadas a REACH

El acuerdo también introduce una simplificación de los requisitos relacionados con el Reglamento REACH para las materias primas utilizadas en fertilizantes con marcado CE.

En concreto, se eliminan buena parte de las obligaciones adicionales de registro que afectaban específicamente a determinadas sustancias empleadas en productos fertilizantes. Estas obligaciones se mantendrán para aquellas sustancias que presenten propiedades de peligrosidad especialmente elevadas.

La medida responde a una de las principales demandas planteadas por la industria durante los últimos años y busca reducir costes y trámites administrativos sin rebajar los niveles de protección establecidos por la legislación europea.

 

Una vía para impulsar materiales innovadores

Otro de los puntos destacados del acuerdo es el compromiso de la Comisión Europea de desarrollar, en un plazo máximo de 36 meses desde la entrada en vigor de la norma, criterios y metodologías para evaluar materiales innovadores que actualmente no están contemplados en el Anexo II del Reglamento Europeo de Productos Fertilizantes.

El objetivo es proporcionar una vía más ágil y previsible para incorporar nuevas materias primas y tecnologías al marco regulatorio europeo. La medida podría favorecer especialmente la innovación relacionada con la nutrición vegetal, la economía circular y la valorización de recursos, así como el desarrollo de soluciones más sostenibles y eficientes.

 

Mayor claridad para los materiales procedentes de subproductos animales

El texto acordado también modifica el procedimiento para incorporar materiales derivados de subproductos animales dentro de la CMC 10.

La nueva redacción establece plazos más definidos y un procedimiento más transparente para evaluar nuevos materiales una vez determinado su punto final en materia sanitaria.

El objetivo es aportar mayor seguridad jurídica y previsibilidad a las empresas que desarrollan productos a partir de este tipo de recursos y facilitar su incorporación al marco europeo de productos fertilizantes.

 

La Declaración UE de Conformidad podrá ser digital

La simplificación administrativa alcanza también a la Declaración UE de Conformidad, que podrá gestionarse en formato digital.

Los fabricantes deberán poner este documento a disposición de las autoridades y de los usuarios en formato electrónico, ya sea mediante una dirección web o a través de un soporte de datos.

La medida facilitará el acceso a la información, reducirá costes administrativos y contribuirá a avanzar en la digitalización de los procesos relacionados con la regulación de los productos fertilizantes.

 

Un marco regulatorio más adaptado a la innovación

El acuerdo alcanzado entre el Consejo y el Parlamento Europeo refleja la intención de las instituciones comunitarias de adaptar el marco regulatorio a la evolución tecnológica del sector y favorecer ámbitos como la innovación, la economía circular y la competitividad de la industria.

La futura modificación del Reglamento (UE) 2019/1009 responde además a las demandas planteadas en los últimos años por distintas organizaciones europeas, que han reclamado procedimientos más ágiles para incorporar microorganismos beneficiosos, nuevos materiales y soluciones biológicas al marcado CE.

La tramitación formal continuará durante los próximos meses hasta la aprobación definitiva de la norma. A partir de entonces comenzará el desarrollo de muchos de los criterios técnicos que determinarán cómo se aplicarán en la práctica las nuevas disposiciones.

 

AEFA valora positivamente el acuerdo

Desde AEFA, la asociación valora positivamente el acuerdo político y considera que representa un avance hacia un marco regulatorio más moderno, dinámico y adaptado a la evolución del sector.

La organización destaca especialmente la creación de una nueva vía para incorporar microorganismos al Reglamento Europeo de Productos Fertilizantes, una de las reivindicaciones históricas de la industria de los bioestimulantes. A su juicio, este cambio permitirá acelerar la llegada al mercado de nuevas soluciones basadas en la ciencia y la innovación.

AEFA también considera relevante el compromiso de la Comisión Europea de desarrollar metodologías que permitan evaluar nuevos materiales y tecnologías dentro del marco regulatorio.

La asociación defiende que Europa necesita una regulación capaz de acompañar la transición hacia una agricultura más eficiente, sostenible y resiliente. Para ello, considera fundamental que las empresas innovadoras dispongan de procedimientos claros, proporcionados y previsibles que favorezcan la inversión en investigación y desarrollo.

Durante los próximos meses, AEFA seguirá participando en los foros europeos en los que se definirán los futuros criterios técnicos, especialmente los relacionados con microorganismos y otras tecnologías biológicas. La organización prevé trasladar la experiencia y el conocimiento de sus empresas asociadas para contribuir al desarrollo de una regulación que impulse la innovación y refuerce la competitividad del sector europeo de los bioestimulantes y la nutrición vegetal.

 

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