Cuando el agua de riego es el punto débil sanitario, VGE propone desinfección UV C como barrera operativa
La gama de VGE aplicada a la producción primaria se centra en sistemas UV C para tratar agua de riego y, según necesidad, también aire y superficies, con el objetivo de reducir carga microbiana sin dejar residuos
En producción primaria, el agua suele ser el factor que trabaja en segundo plano y, precisamente por eso, el que más fácilmente se convierte en vector. No hace falta un “fallo” visible para que aumente la presión de enfermedad. Es suficiente con que una balsa gane temperatura, con que el origen del agua cambie a lo largo de la campaña o con que un sistema de recirculación vaya acumulando, semana tras semana, carga biológica. Cuando eso ocurre, el riego deja de ser únicamente el canal por el que entran agua y nutrientes y pasa a ser el canal por el que se mueve el riesgo dentro de la instalación. Esto no es una intuición, está descrito desde hace años en la bibliografía técnica. El agua de riego puede albergar patógenos vegetales y, de forma recurrente, aparecen géneros como Pythium y Phytophthora, especialmente relevantes en escenarios donde el agua circula, se almacena o se reutiliza, porque el sistema facilita su dispersión si no existe una barrera efectiva.
Un caso de campo que reconoce cualquier técnico
Imagina un invernadero con recirculación, o una explotación que reutiliza drenajes tras ajustar la solución nutritiva. El cultivo arranca bien y, sin un “incidente” claro, aparece una caída de vigor y una raíz más corta, más oscura, con puntas dañadas. El patrón no siempre es uniforme, pero suele coincidir con momentos de mayor temperatura del agua y más actividad biológica en el circuito. Uno de los sospechosos habituales en estos escenarios es Pythium aphanidermatum, un agente clásico de podredumbre radicular en hidroponía y recirculación.
En este tipo de sistemas se ha estudiado el uso de radiación UV para desinfectar soluciones recirculantes con el objetivo de reducir la presión de Pythium. La lectura operativa es simple. Si el agua es el vehículo, el control tiene que estar en el agua, antes de que el problema se distribuya por el riego.
El enfoque técnico que plantea VGE
VGE sitúa su propuesta en la desinfección por radiación UV C. Es un tratamiento físico que busca inactivar microorganismos y que, en su planteamiento, evita añadir sustancias al circuito, un punto que suele importar cuando se quiere mantener el manejo del riego estable y sin residuos. En su presentación corporativa, VGE describe su gama UV C como aplicable al tratamiento de agua, aire y superficies frente a distintos grupos de microorganismos.
La gama VGE aplicada a la producción primaria
Dentro de su propuesta sectorial, VGE comunica HortiGuard como solución UV C orientada a desinfectar agua de riego en plantaciones. En su lanzamiento la marca lo enmarca en la protección frente a problemas sanitarios de alto impacto, citando, por ejemplo, Moko y Fusarium en banana. En ese ejemplo concreto, Moko se asocia a Ralstonia solanacearum, una bacteria fitopatógena de gran relevancia en cultivos tropicales.
Sin salirnos de banana, la propia FAO describe TR4 como una variante de Fusarium oxysporum f. sp. cubense que causa la marchitez por fusariosis, recordatorio útil de que, cuando el problema es sistémico, cualquier medida de barrera que reduzca vectores y movimientos internos se vuelve estratégica.
Por qué encaja cuando el problema es agua
Para un técnico, el criterio no suele ser “me gusta la tecnología”. El criterio es si la medida encaja en el punto de control correcto. La UV C encaja cuando se necesita una barrera estable sobre el agua, especialmente si hay almacenamiento o recirculación, y cuando interesa reducir carga biológica sin sumar complejidad química a la gestión diaria del riego.
Si estás valorando soluciones, el siguiente paso práctico es ordenar tres datos antes de hablar con un proveedor. El caudal real que quieres tratar, el esquema de riego y recirculación, y el historial sanitario del agua, aunque sea con indicadores básicos y con resultados puntuales de laboratorio si los tienes. Con eso, la conversación deja de ser genérica y pasa a ser una decisión técnica.
