Estrategias para reducir la evaporación y conservar el agua en embalses de zonas áridas

La conservación del agua es fundamental para preparar la agricultura española frente a futuras sequías. Las cubiertas flotantes, las pantallas rompevientos y los sistemas de riego eficiente permiten reducir la evaporación, optimizar el almacenamiento y aprovechar mejor los recursos hídricos

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30 Octubre, 2026

Por fortuna, lo que llevamos de 2026 ha sido relativamente benigno en términos de lluvia en la mayor parte de España, y los embalses están a mayor capacidad que a estas alturas del año pasado. Ahora bien, el verano ha sido durísimo en algunas áreas, y la presión para conservar agua sigue estando muy presente, sobre todo ante la tendencia general de los últimos años. Guste o no, la desertificación de buena parte de la Península Ibérica sigue avanzando.

Conviene entonces aprovechar los tiempos de bonanza para prepararnos ante posibles sequías futuras, y la conservación de agua en los estanques es clave para esto. No podemos hacer que llueva más, pero sí podemos asegurarnos de atesorar cada gota de agua para reaprovecharla al máximo cuando más falta haga. Y para eso hay que aprovechar todo lo que tienen para ofrecer las nuevas tecnologías, además de otras no tan nuevas.


No gastar de más en los usos no agrícolas

Una de las mejores maneras de conservar el agua es simplemente no gastarla cuando no hace falta. La tecnología inteligente de limpieza para exteriores permite mantener limpia el agua de las piscinas sin necesidad de hacer un vaciado completo cada vez, y nos ahorra muchísimos litros de agua que de otro modo simplemente se irían por el sumidero. No hace falta entonces renunciar a un baño en el jardín, sino mantener esa piscina con más inteligencia.

Otros recursos como el riego por goteo para las plantas del jardín, cubrir la piscina cuando no se usa para prevenir la evaporación –eso sí, siempre de forma segura– o reutilizar el agua del lavabo para la cisterna del inodoro también son de mucha ayuda, aunque es cierto que su impacto es mayor si se aplican a gran escala. El caso es que cada pequeño gesto cuenta, y, cuanto mayor sea la finca, más impacto tendrán las medidas de ahorro.

 

Las cubiertas flotantes modulares

Estas cubiertas están cada vez más extendidas en toda España porque son muy fáciles de instalar y tienen un impacto enorme en la conservación del agua de los embalses abiertos, simplemente porque, en esencia, se encargan de cerrarlos. Las más populares funcionan mediante un sistema de esferas flotantes capaces de reducir la evaporación en hasta un 90%, gracias a que protegen el embalse frente a la acción del sol y el viento.

Costo por m² Entre 18 € y 36 € aprox.
Principales ventajas ✔ Reducción de la evaporación (70%-90%).

 

✔ Instalación rápida y sencilla sin obras.

✔ Adaptabilidad a cambios en el nivel del agua.

✔ Bloqueo de luz solar (control de algas).

Principales inconvenientes ✖ Inversión inicial alta para grandes áreas.

 

✖ Riesgo de desplazamiento ante vientos extremos.

✖ Impacto visual en el entorno.

 

Pantallas rompevientos

Como vemos en la tabla anterior, un problema habitual de las cubiertas modulares es el viento, que puede ser muy intenso en algunas zonas de España, y, de hecho, es particularmente problemático en muchísimas regiones áridas. Por eso conviene añadir una segunda capa de protección a estos embalses en forma de pantallas rompevientos, que reducen muchísimo el impacto del viento sobre la superficie del agua y potencian el rendimiento de las cubiertas.

Las pantallas rompevientos son el complemento ideal por todo esto:

  • Doble protección anti-evaporación. La cubierta ya no tiene que encargarse ella sola de proteger el agua frente al viento, así que rinde muchísimo mejor.
  • Mantiene la cubierta en su sitio. Sin un viento lateral tan fuerte, los módulos se mantienen en su lugar.
  • Menos desgaste. Con menos viento, los módulos también chocan menos entre sí y alargan su vida útil, así que también harás que tu inversión rinda mucho más.
  • Agua más limpia. La pantalla protege al embalse frente al polvo, las hojas y las ramas arrastradas por el viento lateral.


Un riego más inteligente

Esas dos medidas permiten conservar muchísima más agua en los embalses frente a los elementos externos, pero está claro que hay algo que drena muchísimo esa agua: el riego. Por más que protejamos al embalse frente al sol y el viento, si regamos de forma ineficiente vamos a agotar muchísimo los recursos hídricos de la región. Por eso es tan importante invertir en técnicas de riego –y de cultivo– que vayan más acorde con los tiempos que vivimos.

No hace falta irse a las granjas hidropónicas. Dos opciones muy accesibles son:


El riego por goteo

Aunque parezca mentira, todavía hay muchos campos en España que no utilizan el riego por goteo. Esta técnica puede reducir en un 50% el consumo de agua de los cultivos, y los mantiene igual de hidratados. Además, cada vez es más fácil de implementar, porque se trata de una tecnología antigua que también puede escalarse según haga falta.


El riego subterráneo

Si el riego por goteo es una solución de ‘ayer’, la de hoy es el riego subterráneo, que esencialmente lleva el riego por goteo a un nuevo nivel. Mediante el riego subterráneo se elimina el viento como factor de pérdida de agua y se aprovecha todavía más la capacidad del embalse para regar los cultivos, aunque es cierto que es una opción más cara de instalar.


Soluciones escalables que se rentabilizan solas

Lo mejor de todas estas soluciones es que, aunque al principio haya que hacer una inversión más o menos considerable para instalarlas, luego terminan rentabilizándose muchísimo. Algunas, como los sistemas de riego subterráneo, reducen al máximo nuestro gasto en agua, mientras que otras protegen los cultivos frente a la sequía y ayudan a generar rendimientos muy superiores después. Todo es cuestión de mirar hacia el futuro.

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