Alerta en el sector citrícola por la expansión del virus de la clorosis nervial amarilla en España
Con síntomas que van desde manchas cloróticas en anillo hasta la necrosis venosa, la clorosis nervial amarilla avanza sin tratamiento curativo, complicando las labores de prevención en el campo
La detección de nuevos casos de clorosis nervial amarilla de los cítricos (CYVCV) en España ha intensificado la preocupación del sector citrícola ante una enfermedad cuya capacidad de propagación dificulta su control y que puede comprometer la productividad de determinadas especies. La Región de Murcia ha sido la última comunidad autónoma en adoptar medidas específicas tras confirmar la presencia del virus, que ya había sido detectado previamente en Cataluña y la Comunitat Valenciana.
Potexvirus citriflavivenae, conocido como virus de la clorosis nervial amarilla de los cítricos, citrus yellow vein clearing virus o CYVCV, es un virus emergente de los cítricos que se observó por primera vez en Pakistán en 1988 en limoneros y naranjos amargos. Posteriormente, se detectó en India (1997), Turquía (2000), China (2009), Irán (2010), Corea (2021) y otros países asiáticos, Estados Unidos (2022) e Italia (2024), mostrando una expansión progresiva.
Síntomas característicos y daños en limón
Los síntomas del CYVCV en limón pueden variar según la variedad, las cepas virales y las condiciones ambientales, como la temperatura, presentando en verano una menor severidad, pero los síntomas más característicos para limón, limas y naranjo son los siguientes:
- Clorosis muy acentuadas en las nervaduras de las hojas, de color amarillo principalmente en nervaduras secundarias.
- Abolladuras y abarquillamiento de las hojas.
- Manchas cloróticas en forma de anillo.
- Oscurecimiento y necrosis de las nervaduras en el envés de las hojas.
En limonero, la enfermedad también puede provocar malformaciones en los frutos, reducción de calibre y pérdida de calidad comercial. En los casos más graves, los árboles afectados pueden mostrar un debilitamiento progresivo y una disminución de la producción.
El CYVCV no suele producir síntomas ni daños en naranjos y mandarinos, aunque éstos pueden actuar como reservorio del virus.
Un virus difícil de contener
El CYVCV no tiene tratamientos curativos, por lo tanto, cuando un árbol se infecta permanece enfermo durante toda su vida y puede ser fuente de inóculo para otros árboles. El virus, además, se transmite por injerto, mediante herramientas de corte y por insectos vectores, lo que le confiere una gran capacidad de dispersión. Los pulgones Aphis spiraecola, A. aurantii, A. craccivora, A. gossypii; y la mosca blanca de los cítricos Dialeurodes citri están descritos como insectos vectores capaces de transmitir el CYVCV desde plantas infectadas a plantas sanas. Además, la mayoría de estos vectores son frecuentes y abundantes en nuestras plantaciones, parques y jardines.
La amplia distribución de estos insectos en las zonas citrícolas españolas complica las labores de prevención y aumenta el riesgo de expansión de la enfermedad.
Prevención y vigilancia
Ante la ausencia de tratamientos eficaces, IVIA insiste en la importancia de las medidas preventivas. Entre ellas destacan:
- Realizar prospecciones periódicas de la posible aparición de síntomas en parcelas, viveros y jardines, preferentemente en limonero, lima y naranjo amargo.
- Intervenciones fitosanitarias (tratamientos para reducir la abundancia de vectores).
- Hacer un manejo agronómico adecuado (riegos y fertilización equilibrada, gestión agronómica para evitar brotaciones secundarias que favorecen la presencia de pulgones y moscas blancas, eliminación de malas hierbas descritas en el punto anterior como reservorio del virus, etc).
- Desinfectar las herramientas de corte entre parcelas. Retirar, en primer lugar, los restos de residuos orgánicos con agua y jabón o detergente. Posteriormente, desinfectar con una dilución de lejía en agua de 1:9 durante más de 5 minutos, alcohol isopropílico al 70-100%, peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) o amonios cuaternarios, etc.
- Mantener registros de trazabilidad de lotes de vivero y pasaportes fitosanitarios del material vegetal de reproducción.
- En viveros: reforzar las medidas de bioseguridad (producción bajo protección física, instalación de dobles puertas, restricciones de entrada de personal, intensificar los tratamientos insecticidas frente a los vectores), extremar la vigilancia de cualquier síntoma sospechoso, así como analizar el material vegetal de reproducción de cítricos.
- La introducción de material vegetal de reproducción de cítricos procedente de países terceros está, excepto en casos muy excepcionales, prohibida en toda la Unión Europea.
Las autoridades fitosanitarias también han reforzado los requisitos de trazabilidad y los controles sobre el movimiento de material vegetal para evitar nuevas introducciones y limitar la dispersión del virus entre zonas productoras.
En un contexto marcado por la expansión reciente del CYVCV en distintas regiones españolas, la vigilancia y la prevención se han convertido en las principales herramientas para contener una enfermedad que sigue generando incertidumbre en el sector citrícola.
Fuentes: IVIA (Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias) y Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca de la Región de Murcia
