El futuro del campo dependerá de nuestra capacidad para adaptarnos a un entorno cambiante
Entrevista a Sergio Fabregat, director de Expo AgriTech, el encuentro internacional dedicado a la innovación y la tecnología agrícola que tendrá lugar el próximo 4 y 5 de noviembre en FYCMA, Málaga, el punto de conexión entre empresas, profesionales y agentes del ecosistema AgTech.
La agricultura está atravesando una profunda transformación, impulsada por la inteligencia artificial, la agricultura de precisión, la robótica y las nuevas herramientas de gestión de datos. En este escenario, la innovación se ha convertido en una pieza clave para mejorar la eficiencia, optimizar los recursos y reforzar la competitividad de las explotaciones agrícolas.
Para conocer mejor los retos y las oportunidades que plantea esta evolución, conversamos con Sergio Fabregat, director de Expo AgriTech, el encuentro internacional dedicado a la innovación y la tecnología agrícola que tendrá lugar el próximo 4 y 5 de noviembre en FYCMA, Málaga, el punto de conexión entre empresas, profesionales y agentes del ecosistema AgTech.
En esta entrevista, Fabregat analiza las tecnologías que ya están llegando al campo, las barreras que todavía dificultan su adopción y el papel de las startups y las pymes en el desarrollo de nuevas soluciones. También aborda las oportunidades de colaboración entre España y Argentina, dos países con una sólida tradición agrícola y un importante potencial para intercambiar conocimientos, impulsar proyectos y generar nuevas relaciones comerciales.
- Expo AgriTech ha experimentado una importante evolución desde sus primeras ediciones. ¿Cómo definirías el momento actual de la agricultura tecnológica en España y qué papel está jugando Málaga como punto de encuentro para esta transformación?
La agricultura española está viviendo un momento decisivo en el que la tecnología ha dejado de ser una opción de futuro para convertirse en un imperativo estratégico. Los agricultores se enfrentan a una presión creciente sobre sus costes de producción, a los efectos del cambio climático, a la escasez de mano de obra y a un mercado internacional cada vez más competitivo. Todo ello está acelerando la búsqueda de soluciones que permitan producir de forma más eficiente, optimizando los recursos y garantizando la rentabilidad de las explotaciones.
Además, España cuenta con un ecosistema agrícola muy diverso, con cultivos y modelos productivos que presentan necesidades diferentes. Esto supone una gran oportunidad para desarrollar y aplicar tecnologías adaptadas a cada realidad, desde la agricultura de precisión y la robótica hasta la inteligencia artificial y la biotecnología. En este contexto, Andalucía tiene un papel estratégico por concentrar el mayor número de explotaciones agrarias de España y ser un referente en exportación agroalimentaria, sostenibilidad y producción. Poniendo el foco en Málaga, la ciudad se ha posicionado como un punto de encuentro clave para la innovación, un polo de atracción de talento y un escaparate con capacidad para reunir a empresas, investigadores, administraciones y profesionales de distintos países.

- La edición 2025 reunió a 217 empresas expositoras y presentó 604 innovaciones. ¿Qué tendencias tecnológicas consideras que están pasando de ser una promesa a convertirse realmente en herramientas de uso cotidiano para los productores?
Estamos confirmando avances especialmente significativos en la agricultura de precisión, la sensorización y las herramientas de análisis de datos, ya que son tecnologías que permiten conocer con mayor detalle el estado de los cultivos, ajustar el riego y la fertilización a sus necesidades reales, anticipar incidencias y tomar decisiones con información más precisa. Su empleo ayuda a optimizar recursos que tienen un impacto directo en los costes de producción.
La inteligencia artificial también está ganando protagonismo, especialmente en aplicaciones vinculadas a la predicción de cosechas, la detección de problemas de sanidad vegetal, la planificación de las explotaciones y la trazabilidad. A ello se suma la evolución de la maquinaria inteligente, los sistemas de autoguiado y la robótica, que ofrecen nuevas posibilidades para automatizar tareas y dar respuesta a los retos relacionados con la falta de mano de obra.
Lo interesante es que ya no hablamos únicamente de desarrollos experimentales, sino de tecnología probada que ofrece resultados reales. Es precisamente lo que mostramos en Expo AgriTech, casos prácticos de empresas agrícolas que están incorporando estas herramientas a sus procesos productivos. Nuestro objetivo es conseguir que lo que se expone en la feria de la mano de más de 250 firmas, tenga una posterior aplicación para extenderse a explotaciones de diferentes tamaños y cultivos.
- Uno de los grandes retos del sector agrícola es conseguir que la innovación llegue realmente al campo. Desde tu experiencia, ¿cuáles son actualmente las principales barreras para que agricultores y empresas adopten tecnologías como la inteligencia artificial, la sensorización, la robótica o la agricultura de precisión?
La primera barrera es la limitación económica, porque muchas explotaciones trabajan con márgenes ajustados y tienen dificultades para asumir inversiones tecnológicas, especialmente cuando el retorno no es inmediato. Por eso es fundamental que las soluciones respondan a necesidades concretas para que los agricultores puedan comprobar qué beneficios aportan a su actividad.
También existe un reto importante relacionado con la formación y la transferencia de conocimiento, ya que disponemos de tecnologías muy avanzadas, pero no siempre conseguimos que lleguen al productor o que este cuente con las herramientas y los conocimientos necesarios para incorporarlas a su trabajo diario. En este sentido, las cooperativas, los centros tecnológicos y las asociaciones agrarias desempeñan un papel esencial para acercar la innovación en las explotaciones.
A estos factores se añaden las limitaciones regulatorias que afectan a determinadas tecnologías, como los drones y la maquinaria autónoma, así como la necesidad de avanzar en la gestión y el intercambio de datos. No se trata solo de disponer de tecnología, sino de generar las condiciones para que pueda utilizarse de manera sencilla, segura y rentable.
Por todo ello, en Expo AgriTech conectamos a quienes desarrollan las soluciones con quienes realmente las necesitan, mostrando casos prácticos y facilitando el intercambio de conocimiento para que la innovación se traduzca en mejoras concretas en el campo.

- Expo AgriTech pone un foco especial en startups y empresas tecnológicas. ¿Qué características tienen las empresas que están liderando actualmente la innovación agrícola y qué oportunidades tienen las pequeñas y medianas empresas tecnológicas para competir y crecer frente a los grandes actores internacionales?
Las empresas que están marcando la diferencia son aquellas que conocen bien las necesidades del agricultor y desarrollan soluciones para resolver problemas concretos, ya sea reducir el consumo de agua, mejorar la productividad, automatizar una tarea o anticipar riesgos en los cultivos. La innovación debe tener una aplicación práctica y aportar valor al productor.
En este ámbito, las startups tienen mucho que ofrecer por su capacidad de especialización, adaptación y desarrollo de soluciones para cultivos o necesidades específicas. El principal desafío es conseguir que sus proyectos lleguen al mercado, puedan validarse en explotaciones reales y encuentren oportunidades para crecer.
Por ello, desde Expo AgriTech impulsamos iniciativas como el AgriTech Startup Forum, que conecta a empresas emergentes con inversores y potenciales socios. De esta forma, queremos facilitar que las nuevas soluciones encuentren oportunidades de colaboración con agricultores, cooperativas y grandes compañías, porque la transformación del sector necesita de todos los actores del ecosistema.
- España y Argentina comparten una importante tradición agrícola, pero también presentan modelos productivos y necesidades tecnológicas diferentes. ¿Qué oportunidades de colaboración o intercambio ves entre el ecosistema AgTech español y el argentino?
España y Argentina tienen una gran oportunidad para compartir experiencias en torno a la transformación tecnológica de la agricultura, porque ambos países afrontan desafíos relacionados con la competitividad, la adaptación al cambio climático, la optimización de recursos y la incorporación de nuevas tecnologías, aunque nuestros sistemas productivos sean diferentes. Precisamente, esa diversidad puede ser una ventaja porque las experiencias desarrolladas en distintos cultivos y modelos de explotación pueden ofrecer aprendizajes para ambos mercados, especialmente en ámbitos como la agricultura de precisión, la maquinaria inteligente, la gestión de datos o las soluciones para mejorar la eficiencia productiva.
Desde Expo AgriTech estamos convencidos de que la colaboración internacional es fundamental para acelerar la innovación. En la edición de 2024, contamos con Argentina como país invitado en el evento y el año pasado volvieron a acompañarnos con una representación empresarial e institucional, encabezada por su embajador en España, Wenceslao Bunge Saravia. Además, desde Expo AgriTech quisimos distinguir al país como Friend Country Partner, en reconocimiento, igualmente, a su papel protagonista en la evolución hacia un campo 4.0 más competitivo.
Este año Argentina vuelve a tener presencia en la feria. Representantes argentinos han participado en el Consejo Asesor de nuestra edición de 2026, donde reunimos a distintos actores del sector, para compartir necesidades y perspectivas sobre el futuro de la agricultura. Con estos ingredientes confirmamos que la estrecha colaboración que existe entre ambos ecosistemas y nuestro objetivo de seguir generando estos espacios de encuentro para intercambiar experiencias, identificar oportunidades y establecer nuevas relaciones comerciales.

- Para finalizar, mirando hacia el futuro, ¿qué cambios crees que veremos en el campo durante los próximos cinco años y qué papel debería desempeñar Expo AgriTech para acompañar esa transformación?
Creo que en los próximos cinco años veremos una agricultura cada vez más conectada, automatizada y basada en datos. La inteligencia artificial y la agricultura de precisión tendrán un papel creciente en la toma de decisiones, mientras que la robótica y la maquinaria inteligente permitirán avanzar en la automatización de tareas. También veremos una mayor atención a la eficiencia hídrica, la salud del suelo, la biotecnología y los modelos productivos que permitan combinar rentabilidad y sostenibilidad.
Sin embargo, la transformación no será únicamente tecnológica porque supondrá un cambio en los modelos de gestión, avanzar en la profesionalización de las explotaciones y cooperativas y encontrar fórmulas para atraer a nuevas generaciones de agricultores. El futuro del campo dependerá tanto de las herramientas que incorporemos como de nuestra capacidad para adaptarnos a un entorno económico, climático y comercial cambiante.
En este camino, queremos que Expo AgriTech siga siendo un punto de encuentro entre la innovación y las necesidades reales del agricultor, para conectar al conjunto del sector agrícola para generar oportunidades de negocio y transferencia de conocimiento. Porque el verdadero éxito de la innovación agrícola no está en la cantidad de tecnologías que se desarrollan, sino en su capacidad para mejorar la rentabilidad de las explotaciones y garantizar su futuro.
