Hacia una agricultura de residuo cero y suelos vivos

Innovación en la gestión de residuos hortícolas mediante rafias compostables que favorecen una agricultura más sostenible y suelos vivos

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31 Agosto, 2026

NOVAMONT IBERIA

La agricultura intensiva, en regiones como el poniente de Almería, es un hito de productividad de indudable éxito. Sin embargo este modelo ha provocado un desafío técnico vinculado a la gestión de los residuos: la excesiva acumulación de polipropileno. A lo largo del año, toneladas de rafias y millones de clips para entutorado, al final de su vida se mezclan con restos de cultivo vegetal, por lo que se genera una entrada de residuos en las plantas de tratamiento imposible de gestionar. Para solucionar este problema, se han realizado varios estudios para comprobar el uso de nuevos materiales biodegradables y compostables con el fin de sustituir los plásticos convencionales  como los desarrollados por Novamont Iberia.

 

El cambio operativo

El gerente y director técnico de Servicios Ambientales Las Chozas (SACh), empresa situada en El Ejido que gestiona los residuos agrícolas, Juan B. Escobar, ha sido uno de los impulsores de esta evolución. Escobar subraya el impacto transformador de la necesidad de cambiar: "La transición al uso de materiales biodegradables y compostables ha supuesto un cambio total en nuestra forma de operar".
 
Es un cambio totalmente funcional, el uso de materiales biodegradables y compostables permite un flujo mucho más ágil: "Al recibir estos materiales, nos permite cambiar el sistema de triturado, reduciendo el volumen necesario para el tratamiento, con lo cual aceleramos mucho el proceso y reducimos costes". La capacidad de triturar a un tamaño de partícula más pequeño es la clave que acelera la biodegradación y optimiza el rendimiento energético de la planta.

 

Beneficios para el agricultor

El agricultor debería priorizar estos materiales por tres razones básicas: rentabilidad, legalidad y sostenibilidad:

1. Calidad del compost final. El compost obtenido, sin presencia de microplásticos de plástico convencional, es una enmienda orgánica de gran calidad que mejora la salud del suelo.

2. Anticipación legislativa. Juan. B. Escobar advierte sobre el futuro normativo: "En los próximos años va a ser muy importante el análisis de los suelos en contenido de microplásticos y su migración a los tejidos vegetales y, con materiales compostables certificados como el Mater-Bi, garantizamos que esto no suceda".

3. Liderazgo. El agricultor que incorpora esta tecnología se posiciona a la vanguardia, preparado para los mercados internacionales que exigen sostenibilidad certificada.

 

 

Hacia un modelo sin residuos

Solo en Almería cada año se utilizan unas 8.500 toneladas de rafia para entutorado. El uso de plástico convencional está siendo sustituido por materiales que promueven la economía circular, en que las plantas de tratamiento cierran el ciclo de los restos vegetales para obtener compost, y con un compost de alta calidad pueda regresar a las explotaciones donde nació, nutriendo el suelo en lugar de agotarlo.

 

 

El Mater-Bi, familia de bioplásticos de origen renovable, biodegradable y compostable, no es una imposición, es una herramienta altamente competitiva. Sin el rechazo no valorizable, se reduce la presión económica sobre las tarifas de gestión y evita la contaminación persistente por microplásticos. Escobar destaca que “la innovación tecnológica ha convertido a Almería en un referente y un campo de investigación y de desarrollo que puede ser extrapolable a otras agriculturas del mundo”, en el que se permite cerrar el ciclo productivo de forma eficiente y sostenible.

 

La tecnología detrás de la confianza

Mater-Bi es el resultado de más de treinta años de investigación en Novamont, empresa de Versalis (ENI) y uno de los actores internacionales en el sector de los bioplásticos y el desarrollo de bioproductos obtenidos total o parcialmente a partir de materias primas de origen vegetal.

●    Trazabilidad y huella ambiental. Certificación ISO 14067:2018. 

●    Certificación EN 13432. Garantiza la completa biodegradabilidad del producto en compostaje industrial sin dejar residuos tóxicos.

●    Eficiencia de proceso. Reduce hasta el 50% de tiempo de tratamiento, y se elimina el coste del residuo final no reciclable.

La solución no está en mejorar la capacidad de separación de residuos plásticos, sino en cambiar el material de origen. Los biopolímeros compostables certificados como el Mater-Bi, marcan el inicio de un nuevo paradigma: el residuo se convierte en un recurso y no en un problema.

 

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