Projar impulsa la calidad del suelo y la eficiencia hídrica con soluciones de fibra de coco para el sector agrícola
PROJAR
La regeneración de los suelos agrícolas y la gestión eficiente del agua de riego resultan determinantes para asegurar el rendimiento de los cultivos y la sostenibilidad del sector agroalimentario. En este contexto, Projar destaca el uso de la fibra de coco como una enmienda orgánica y sustrato clave para estructurar los suelos, optimizar la capacidad de retención de humedad y favorecer el desarrollo radicular.
Retención hídrica, aireación y desarrollo del sistema radicular
La incorporación de fibra de coco en el manejo agrónomo aporta beneficios físico-químicos fundamentales para contrarrestar la degradación de las parcelas de cultivo:
- Mejora de la estructura y porosidad del suelo: Aumenta la capacidad de aireación en suelos pesados o arcillosos, previniendo el compactado y facilitando un enraizamiento más profundo y homogéneo.
- Optimización de la retención de agua y nutrientes: Mantiene una reserva hídrica constante en la zona radicular, reduciendo las pérdidas por lixiviación y mejorando la eficiencia del riego en zonas vulnerables a la sequía.
- Estabilidad física y material biodegradable: Ofrece una alta resistencia a la degradación biológica, garantizando un efecto estructurante duradero sin alterar la pauta de fertilización del cultivo.

Producción sostenible y eficiencia en la cadena de origen
El empleo de sustratos y enmiendas a base de fibra de coco permite a los productores agrícolas maximizar la productividad por hectárea y reducir el consumo de agua. La propuesta técnica de Projar acompaña la transición hacia una agricultura de precisión que protege la salud del suelo y asegura la entrega de materias primas homogéneas para el sector hortofrutícola.
