Innovaciones de manejo en patata y en el uso experimental de drones
El centro tecnológico Neiker reunió el pasado 2 de septiembre en Álava al sector agrícola para presentar sus últimas investigaciones agronómicas y evaluar el potencial de nuevas herramientas tecnológicas en el cultivo de la patata de siembra
La presencia de plagas y enfermedades, además de la nutrición y el manejo, son aspectos que condicionan el cultivo de la patata.
Estas condiciones son las que mueven el centro tecnológico NEIKER, entidad dependiente del Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco, que reunió el pasado 2 de septiembre en Álava al sector agrícola para presentar sus últimas investigaciones agronómicas y evaluar el potencial de nuevas herramientas tecnológicas en el cultivo de la patata de siembra.
Las investigaciones, presentadas a 1.000 metros de altitud, forman parte del Plan Sectorial de la patata de consumo y siembra en Euskadi con el cual, la entidad, busca generar conocimiento científico transferible que permita al sector anticiparse a diferentes escenarios climáticos y adoptar herramientas tecnológicas evaluadas previamente en condiciones reales.
Sanidad vegetal y control de enfermedades
Neiker tiene diversas líneas orientadas a resolver las principales amenazas sanitarias del cultivo. Una de ellas: el virus Y de la patata (PVY), que puede transmitirse a través de insectos y afectar a al material destinado a siembra. Para limitar su transmisión, Neiker evalúa la eficacia de repelentes y productos de origen biológico.
Los ensayos también prestan atención al alfilerillo o gusano de alambre.
Amaia Ortiz, responsable del Departamento de Producción y Protección Vegetal de NEIKER. explica:
“Sus larvas pueden producir perforaciones en las patatas, por lo que comparamos diferentes estrategias de control y analizamos su efecto a partir del seguimiento de estos organismos y de los daños observados en los tubérculos”.
Junto al control de plagas, NEIKER estudia también enfermedades fúngicas de especial importancia para el cultivo, como el mildiu y la alternaria. Para ello, el centro combina la observación directa de la planta con el uso de modelos meteorológicos predictivos, evitando intervenciones preventivas innecesarias y favoreciendo una protección más precisa de la parcela.
Nutrición y manejo del cultivo
NEIKER también estudia la aplicación de bioestimulantes y diferentes dosis y momentos de aplicación de nitrógeno para analizar su efecto en el desarrollo de la planta y optimizar el aprovechamiento de este nutriente y reducir sus pérdidas en el entorno.
Los trabajos también incluyen diferentes métodos de desecación de la planta en la fase final del cultivo.
Amaia Ortiz, responsable del Departamento de Producción y Protección Vegetal de NEIKER. afirma:
“En la producción de patata de siembra, esta operación permite detener el crecimiento vegetativo en el momento adecuado y preparar la cosecha, pudiendo evaluar el impacto de cada técnica en el tamaño y estado sanitario final del tubérculo”
Drones para una agricultura de precisión
La segunda parte de la jornada se dedicó a la evaluación de la dispersión de los productos fuera de las zonas tratadas, su eficiencia y otras implicaciones asociadas a este tipo de aplicaciones mediante una demostración práctica del vuelo de drones vinculados al proyecto DRONsafe, en el cual participan NEIKER y UAGA.
Entre los aspectos estudiados se encuentran la exposición del personal operador y del medioambiente durante las distintas fases del tratamiento, así como la deriva, el desplazamiento involuntario de las gotas pulverizadas fuera de la zona objetivo.
Edurne Basterra, presidenta de UAGA, explica:
"Esta información resultará imprescindible para la autorización definitiva de este sistema de aplicación en el futuro, ya que permitirá desarrollar una metodología para evaluar sus posibles efectos sobre las personas y el entorno y contribuirá a conocer las condiciones en las que podrían realizarse este tipo de aplicaciones".
Fuente: NEIKER
