Riego de precisión para mejorar la eficiencia hídrica en cultivos intensivos
Sensores de suelo y planta, automatización y un mejor diseño hidráulico permiten ajustar el riego a la demanda real del cultivo, con resultados ya medidos en distintos ensayos de campo
La necesidad de producir más con menos agua está impulsando una gestión del riego cada vez más precisa. En un contexto de mayor presión sobre los recursos hídricos, variabilidad climática y costes crecientes, el objetivo ya no es solo regar, sino aplicar el agua necesaria, en el momento adecuado y con la mayor uniformidad posible.
En ese cambio, el riego de precisión se está consolidando como una de las herramientas con más recorrido técnico. Frente a los calendarios fijos o a las decisiones basadas únicamente en la experiencia, estos sistemas combinan sensores de suelo y planta, datos climáticos y automatización para ajustar la dosis y la frecuencia del riego según la demanda real del cultivo.
Datos de campo sobre ahorro de agua
Los ensayos de campo muestran que esta mejora no es solo teórica. En tomate de industria, un estudio publicado en Applied Sciences registró ahorros de agua de alrededor del 30% mediante una estrategia basada en sensores de suelo y planta, con una reducción limitada del rendimiento y una mejora en la eficiencia del uso del agua.
También en banano se han obtenido resultados significativos. Un trabajo publicado en Agricultural Water Management observó que el riego por goteo automatizado con sensores permitió aumentar un 15% la producción utilizando un 20% menos de agua, con una mejora del 40% en productividad hídrica.
En cítricos, la programación del riego apoyada en sensores del estado hídrico del suelo y de la planta también ha mostrado resultados relevantes. Un ensayo realizado en España obtuvo ahorros de agua cercanos al 30% sin diferencias significativas en producción y calidad del fruto respecto al manejo de referencia.
Más allá de estos casos, la clave está en adaptar el riego a las fases más sensibles del cultivo. La literatura técnica y los documentos de organismos internacionales coinciden en que etapas como la floración, el cuajado o el desarrollo del fruto exigen una gestión especialmente cuidadosa, mientras que en otros momentos del ciclo pueden aplicarse estrategias más ajustadas para mejorar la productividad del agua.
Sensores, automatización e infraestructura
La mejora, sin embargo, no depende solo de sensores y software. La infraestructura hidráulica sigue siendo determinante. La uniformidad de aplicación, el caudal de los emisores, la presión en la red, la sectorización y el dimensionado de tuberías condicionan directamente la eficacia del sistema. Cuando el agua no se distribuye de forma homogénea, incluso una buena programación pierde valor agronómico.
Por eso, el avance del riego de precisión no debe entenderse únicamente como una cuestión de digitalización, sino como la integración de varios niveles técnicos: monitorización, automatización, manejo agronómico por fases y diseño hidráulico. Ese enfoque combinado es el que está permitiendo reducir consumos, sostener rendimientos y mejorar la eficiencia en el uso del agua en distintos cultivos.
La principal barrera sigue siendo su adopción a gran escala. El coste inicial, la necesidad de formación y la adaptación de instalaciones antiguas continúan frenando su implantación en muchas explotaciones. Aun así, la dirección parece clara: la gestión del riego avanza hacia sistemas capaces de aplicar menos agua, pero con más información, más control y más precisión.
Fuentes
Panigrahi, P. et al. (2011). Automatic drip irrigation scheduling effects on yield and water productivity of banana. Agricultural Water Management.
Carucci, F. et al. (2023). Irrigation scheduling in processing tomato to save water: a smart approach combining plant and soil monitoring. Applied Sciences.
Vélez-Sánchez, J.M. et al. (2012). Programación del riego en cítricos con base en sensores del estado hídrico del suelo y de la planta.
FAO (2011). Ahorrar para crecer. Guía para la intensificación sostenible de la producción agrícola en pequeña escala.
