¿Cómo proteger los cítricos del estrés hídrico y térmico del invierno seco?

El riego de precisión y la monitorización avanzada, claves para mantener calibre, uniformidad y rentabilidad en un contexto de poniente persistente

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TORO

Las jornadas de poniente seco que se están registrando en distintas zonas citrícolas del hemisferio norte no son un simple episodio meteorológico más. En pleno invierno, cuando muchas variedades de naranja y mandarina se encuentran en fase de engorde y maduración, el viento persistente y la baja humedad relativa alteran el equilibrio hídrico del árbol y condicionan directamente la calidad final del fruto.

El incremento de la evapotranspiración obliga al árbol a reaccionar. Ante la pérdida acelerada de agua, los estomas reducen su apertura para limitar la transpiración, lo que implica una menor actividad fotosintética. Esta respuesta fisiológica, aunque defensiva, ralentiza el crecimiento del fruto y puede traducirse en menor calibre, desuniformidad entre árboles y pérdida de potencial productivo. Si el estrés se prolonga, la falta de homogeneidad dentro de la parcela se hace evidente. En un mercado que exige estándares comerciales cada vez más precisos, pequeñas diferencias de tamaño o calidad pueden marcar la rentabilidad de la campaña.


El riego de precisión como herramienta estratégica

En este contexto, el riego deja de ser una práctica rutinaria para convertirse en un instrumento de gestión agronómica fina. El riego de precisión permite ajustar los aportes de agua en función de las necesidades reales del cultivo y de las condiciones ambientales cambiantes. La monitorización del suelo y del clima, combinada con sistemas de control automatizado, permite adaptar caudales y frecuencias para evitar déficits hídricos sin incurrir en consumos innecesarios. El ajuste fino de caudales es especialmente relevante en condiciones de viento seco, donde pequeñas variaciones pueden generar zonas con estrés diferencial dentro de la misma finca. La uniformidad en la aplicación del agua no solo reduce costes energéticos y optimiza el recurso hídrico, sino que contribuye directamente a mantener la homogeneidad del calibre y la estabilidad productiva.


Las soluciones de riego de Toro ante escenarios de estrés hídrico

En situaciones como la actual, los sistemas de riego localizado con alta uniformidad cobran especial protagonismo. Los goteros autocompensantes permiten mantener caudales constantes incluso ante variaciones de presión o desniveles, asegurando que cada árbol reciba el aporte previsto. Además, los sistemas de control y automatización facilitan la programación precisa del riego en función de datos climáticos y de suelo, lo que resulta clave para responder con rapidez a episodios de viento seco. La combinación de emisores de alta eficiencia, filtración adecuada y plataformas de gestión inteligente permite mejorar la eficiencia hídrica, reducir costes operativos y minimizar el riesgo de desuniformidad productiva.


Toro: tecnología global al servicio del agua


Toro es una compañía internacional especializada en soluciones profesionales de riego para agricultura, con una amplia trayectoria en el desarrollo de tecnologías orientadas a la eficiencia y sostenibilidad del uso del agua. Su catálogo incluye sistemas de riego por goteo, emisores autocompensantes, soluciones de filtración y plataformas de automatización que permiten una gestión precisa del recurso hídrico en cultivos leñosos como los cítricos.

En un escenario donde el clima exige cada vez mayor capacidad de adaptación, la tecnología aplicada al riego se consolida como una de las herramientas más eficaces para proteger la producción, optimizar costes y mantener la competitividad del cultivo.

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