VALIMEX
Malla maceta biodegradable para mejorar el cepellón y el enraizamiento en bandeja
Una solución cien por cien biodegradable propone estabilizar el sustrato con una estructura elástica y abierta, para favorecer raíces, acortar propagación y reducir fallos en el trasplante
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Growcoon es una malla cien por cien biodegradable diseñada para su uso como contenedor en propagación en bandeja, con una estructura elástica y abierta que sujeta el sustrato y ayuda a formar un cepellón estable. Según la información disponible, esa estabilidad favorece el desarrollo de raíces y un crecimiento más saludable de la plántula, con el objetivo de reducir tiempos de propagación y mejorar el rendimiento final. La propuesta se orienta a viveros y productores de planta que buscan mayor uniformidad y menos incidencias en manipulación y trasplante, especialmente cuando el cepellón pierde cohesión o requiere compactaciones elevadas.
El sistema se plantea como compatible con diferentes bandejas y con distintos métodos de propagación, y puede colocarse de forma manual o automática mediante dispensadores integrados en líneas habituales de llenado. Este enfoque apunta a una implantación flexible, desde operaciones pequeñas hasta líneas más automatizadas, manteniendo el mismo principio de control físico del cepellón durante la fase crítica de enraizamiento.
Claves técnicas para propagación en bandeja
La idea central es que la estabilidad del cepellón la aporta la propia malla, y no la compactación del sustrato, lo que permite trabajar con menor densidad de llenado sin perder consistencia durante extracción y manipulación. La estructura abierta, según se describe, mejora aireación y drenaje en el sustrato, dos variables que condicionan oxigenación radicular y manejo de riego en celdillas, sobre todo en fases tempranas donde el exceso de agua penaliza el enraizamiento.
Entre las ventajas declaradas se incluyen plantación rápida y sencilla de esquejes, desarrollo radicular más rápido, ciclos de cultivo más cortos y baja tasa de fracaso, además de un menor uso de sustrato por bandeja al requerir menos compactación. También se subraya el carácter cien por cien biodegradable del material, como elemento alineado con estrategias de reducción de residuos en vivero.
Implicaciones prácticas en trasplante y eficiencia operativa
En propagación, el trasplante suele concentrar pérdidas por rotura de cepellón, estrés y falta de uniformidad, especialmente cuando hay variabilidad de compactación y de humedad entre celdillas. En ese contexto, un soporte físico que mantenga la cohesión del sustrato puede mejorar la eficiencia del trasplante y reducir incidencias, además de facilitar una manipulación más predecible en líneas de trabajo con alta rotación.
Para valorar su encaje, conviene definir indicadores operativos sencillos, como porcentaje de cepellón íntegro en extracción, uniformidad de enraizamiento por bandeja, tasa de marras tras trasplante y ajustes necesarios en riego por cambios en drenaje y aireación. El punto de vigilancia será comprobar si la estabilidad aportada por la malla permite reducir compactación y mantener un cepellón consistente sin penalizar el desarrollo radicular, porque esa combinación es la que termina impactando en coste por planta utilizable y regularidad de suministro.
