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Tirar la comida y hacerse una foto no me parece una buena idea

Tirar la comida y hacerse una foto no me parece una buena idea

Los ecoesquemas de la economía circular  son un modelo de producción y consumo que implica compartir, reutilizar, renovar y reciclar

 

Pere Papasseit

OPINIÓN
En Noviembre 2020 en periódicos aparece una foto con el título de “los socios de Coexphal acuerdan destruir productos hortofrutícolas ante la caída de los precios”. La foto a mí no me parece una buena idea.

Coexphal es la asociación de organizaciones de productores de frutas y hortalizas de Almería, con 83 empresas asociadas y fue creada en 1977.

En la foto -reproducción que encabeza esta new de opinión-aparecen directivos de la asociación y productores hortofrutícolas de la región, tras ellos montones de pepinos, pimientos y calabacín. Es una mala imagen. En otros periódicos, el mismo día, llaman la atención otras noticias que dicen “los españoles tiramos a la basura 3.000 millones de euros en comida al año”. Es el séptimo país de la UE que más comida desperdicia.

En el weblog ActualFruVeg.com a menudo publican informaciones explicando que entre un tercio y la mitad de los alimentos que se producen en el mundo se tiran. En los países menos desarrollados se desperdicia en la cadena de suministro, en el campo y en las tareas de poscosecha; en los países con mejores rentas, la comida se tira desde la nevera de la hostelería y la los consumidores al cubo de la basura.

El desperdicio alimentario y la poscosecha

La asociación Coexphal maneja dinero público y es interlocutora válida de la administración del estado. La foto refleja una situación que se produce repetidamente muchos años, muchos. Las ruinosas caídas de los precios son situaciones de mercado que en los reglamentos europeos están previstos y generalmente se articulan para frutas y hortalizas mecanismos de retirada de alimentos para contribuir a estabilizar las cotizaciones de los productores.

Estoy en contra de los “precios siempre bajos” en frutas y verduras. Hace falta un buen diálogo entre alimentación y sociedad. También estoy en contra de desperdiciar y tirar comida. La comida no se tira.

El diálogo alimentación y sociedad

A mí la foto de Coexphal no me parece una buena idea. Durante muchos años han aparecido fotos como esta en el paisaje social de la hortofruticultura. En este caso, la fotografía publicada por AdHuelva es la muestra de un fracaso. El fracaso de la asociación de productores de Almería para impulsar y gestionar una economía circular en la región.

Es muy conocido que año tras año hay situaciones extremas de bajos precios en determinadas fechas del calendario, con la imposibilidad de vender algunos frutos. Por esta razón, es tan inexplicable la falta de planificación en disponer de una economía circular de residuos alimentarios y orgánicos producidos en la región de horticultura intensiva más relevante de toda Europa.

En mi opinión la agrupación de empresas Coexphal es una historia de éxito. La fotografía es una sombra en la trayectoria de esta asociación, por el contrario, también tienen muchas luces. Durante su trayectoria la asociación ha contribuido al buen comercio de frutas y verduras regionales de 23.100 hectáreas hacia decenas de mercados europeos. La asociación también es promotora de certificaciones de calidad basadas en una horticultura con buenas prácticas agrícolas e impulsora de la lucha biológica contra plagas en los invernaderos de Almería.

Junto a la imagen, calificada de rechazable, y motivo de este comentario, el periódico AdHuelva explica los motivos de la movilización como consecuencia de los bajos precios a los productores en las fechas de esta destrucción de alimentos. El periódico cita que en los días de la foto, el pepino se cotizaba 0.16 € de media y el tomate liso a 0.14 €. La situación decía AdHuelva, puede empeorar, por la presencia de producto holandés y descontrol de entradas de estas hortalizas procedentes de países terceros a la UE

El periódico fuente de la información también decía que Coexphal reclama “a las administraciones competentes la persecución de prácticas ilegales como el re-etiquetado fraudulento de productos provenientes de los terceros países; así mismo, reclaman los nombres de las empresas expedientadas por estas prácticas”

Los alimentos que más tiramos

La FAO y Aecoc en España son 2 organizaciones que hacen campañas periódicas contra el desperdicio alimentario. “En cada país el legislador debe actuar, hay que cambiar las leyes para frenar el desperdicio de alimentos. El desperdicio de alimentos tiene repercusiones ambientales y económicas muy grandes”, decía una información sobre el desperdicio de alimentos publicada por ActualFruVeg.com.  El desperdicio de alimentos es un problema ético.

Estamos invirtiendo el 95% de los recursos agrícolas en la producción y solo el 5% en la conservación de alimentos dice Charles Wilson del The World Food Preservation Center®. Hay  propuestas a los desafíos para poner  una visión global al desperdicio alimentario..  Los desperdicios de alimentos ofrecen un gran potencial para hacer que la cadena de suministro agroalimentaria sea más sostenible y más rentable, este es uno de los retos de la economía circular, es una forma de saber cómo ganarán el futuro los modernos agricultores.

En España según citan algunos estudios el 86% de la comida que acaba en la basura procede de las tiendas y neveras de los consumidores. Las frutas y verduras son el alimento con mayor cuota de desperdicio en la nevera de los españoles. También por este motivo principalmente es tan poco edificante la foto de Coexphal. Las frutas y verduras en fresco parece que tienen una imagen de poco precio para los españoles, según especialistas del comercio alimentario. Algunas tiendas de alimentos declaran querer venderlas “siempre a precios bajos”. Por ejemplo, las ventas en graneles y una imagen de precio bajo en las secciones de frutería son causas de desperdicio en las tiendas, la hostelería y para los consumidores en sus hogares.

Campañas #StopDesperdicio de alimentos por todo el mundo

La cantidad de fruta y verdura que se desperdicia todos los años supera el abastecimiento anual de estos alimentos en todo el continente africano, asegura Hope Jahren, en el libro “el afán sin límite”.

Organizado por la embajada de los Países Bajos en noviembre de este año se celebró un webinar sobre “Agricultura circular: juntos por una realidad en marcha”; en este encuentro on line con una participación de 400 personas, Pablo Bernardos en representación del Gobierno de España, dijo que en el país “se están integrando la economía circular y la bioeconomía”.

Si las organizaciones de productores hortofrutícolas tiran parte de los alimentos que producen -o  muestran a la sociedad su disposición a hacerlo – es consecuencia de su mala o ninguna gestión en iniciativas de economía circular, y desde luego, dan un ejemplo evidente de malas orientaciones y prácticas comerciales en sus planes de negocio. Las organizaciones de productores y sus asociaciones en Europa cuentan con múltiples posibilidades para crear entidades jurídicas innovadoras y un acceso a una financiación amplísima con costes razonables para promover ecoesquemas de economía circular.

Los expertos de todo el mundo coinciden, en cada país el legislador debe actuar, hay que cambiar las leyes para frenar el desperdicio de alimentos.

Economía circular

Los ecoesquemas de la economía circular  son un modelo de producción y consumo que implica compartir, alquilar, reutilizar, renovar y reciclar materiales y productos existentes todas las veces que sea posible. De tal forma que el ciclo de vida de los productos se extienda e implique reducir los residuos al mínimo contrastando con el modelo económico lineal tradicional basado en el concepto “usar y tirar”, según la definición del Parlamento Europeo

La interpretación de la imagen objeto de este comentario puede que para unos sea una denuncia de los bajos precios para los productores. La misma imagen también tiene el significado de la incapacidad de ciertas organizaciones para gestionar los intereses de las familias de sus productores asociados a los que representan y los recursos que la sociedad pone a su disposición para solucionar problemas evidentes, en este caso, de la hortofruticultra en Almería.

Informaciones relacionadas:

El EIP-AGRI, Agricultura e Innovación, una de las webs oficiales de la UE, organiza a más de 40 grupos focales sobre una amplia variedad de temas:
– Fauna y producción agrícola
– Cultivos industriales sostenibles en Europa: nuevas oportunidades de mercado y modelos de negocio que no sustituyen a la producción de alimentos
– Reducir la huella plástica de la agricultura
– Cultivos alimentarios (sub) tropicales climáticamente inteligentes en la UE

Vea el video animado sobre los grupos focales de EIP-AGRI para descubrir cómo funcionan los grupos focales, cómo inspiran acciones innovadoras en la investigación y en la práctica, y cómo sus resultados pueden ser valiosos para la sociedad. Ver AQUÍ, EIP-AGRI

Artículo -hacer CLICK en la imagen- de Alicia Mª González Céspedes en la plataforma TIERRA de Cajamar, sobre el proyecto bioREFINA

En Wakelet: #StopDesperdicio de alimentos – Comercio –  ACTUAL FruVeg

Sobre el autor

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Editor y redactor en HorticulturaBlog del Grupo THM, Tecnologías Horticultura Mediterránea; Biblioteca de Horticultura y en ACTUAL FruVeg, un weblog para todos los públicos sobre alimentación saludable

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