Del agua recuperada al cultivo: el desafío está en la instalación
Caudal aborda los retos que plantea el uso de agua regenerada en agricultura con soluciones de riego preparadas para trabajar con recursos hídricos de características más complejas
CAUDAL
El agua regenerada está ganando peso como alternativa para la agricultura, especialmente en territorios donde la disponibilidad hídrica condiciona el desarrollo de los cultivos. El aprovechamiento de agua ya utilizada, una vez tratada para poder reincorporarse al ciclo, encaja en un modelo de economía circular orientado a sacar el máximo partido a un recurso cada vez más valioso.
Sin embargo, disponer de agua regenerada es solo una parte del desafío. El siguiente comienza cuando entra en la explotación agrícola.
No todas estas aguas presentan las mismas características y, pese a los procesos de depuración y tratamiento, su utilización requiere instalaciones preparadas para trabajar con ellas. La presencia de materia orgánica y otros elementos en el agua puede generar problemas como el biofilm o las incrustaciones, reduciendo con el tiempo la eficacia de tuberías y emisores.
Para Caudal, esta realidad obliga a ampliar la forma de entender la sostenibilidad. Reutilizar el agua es importante, pero también lo es conseguir que pueda llegar al cultivo de manera eficiente y mantener el buen funcionamiento del sistema durante el mayor tiempo posible.
Preparar el riego para una nueva realidad hídrica
Esta filosofía está detrás de diferentes soluciones desarrolladas por la compañía. Entre ellas se encuentra una tubería autocompensante antisifón específicamente identificada para trabajar con aguas regeneradas, reconocible por su color morado. Está diseñada para redes alimentadas con aguas sometidas a tratamientos adicionales de depuración y puede utilizarse tanto en instalaciones superficiales como subterráneas. Sus emisores antisucción cobran especial importancia cuando la tubería trabaja enterrada, ayudando a proteger el sistema y favorecer su fiabilidad a largo plazo.
A esta línea se suma el trabajo de Caudal en materiales funcionalizados, con los que busca que la propia tubería tenga un papel más activo frente a determinados problemas del riego. Tecnologías como Cu-Protect, por ejemplo, incorporan cobre en el emisor y contribuyen a limitar la formación de biofilm, además de actuar frente a la intrusión radicular.
Este enfoque amplía la función de la tubería, que pasa de limitarse a transportar el agua a participar también en la protección de la propia instalación.
Caudal continúa investigando, además, nuevas soluciones dirigidas específicamente a prevenir la formación de biofilm. El objetivo es anticiparse a uno de los problemas que pueden comprometer la uniformidad y durabilidad de las redes cuando se trabaja con aguas de características más complejas.
Más allá de una única tecnología
Aun así, no existe una solución aislada capaz de resolver todos los desafíos asociados al agua regenerada. El diseño de la instalación, el filtrado, los tratamientos, las purgas y el mantenimiento deben trabajar de forma coordinada. La calidad concreta del recurso utilizado también determina qué estrategia resulta más adecuada en cada explotación.
Este enfoque de la innovación lleva a Caudal a desarrollar soluciones pensadas para responder a las necesidades reales del agricultor y favorecer un uso cada vez más eficiente de los recursos disponibles.
Es una visión estrechamente ligada a la sostenibilidad que la compañía ha situado entre los pilares de su crecimiento. No solo se trata de consumir menos agua, sino de avanzar hacia sistemas duraderos, capaces de trabajar con diferentes fuentes hídricas y de aprovechar mejor los recursos disponibles.
