Recubrimientos innovadores de semillas podrían mejorar la germinación y hacer más sostenible la horticultura

Un estudio concluye que aplicar nutrientes, microorganismos y materiales biodegradables directamente sobre las semillas puede aumentar su germinación, fortalecer las plantas jóvenes y reducir el uso de productos químicos

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09 Julio, 2026

Los recubrimientos permiten colocar los productos necesarios directamente alrededor de la semilla, en lugar de aplicarlos de forma general por todo el terreno. De esta manera, la planta puede recibir nutrientes, agua y protección desde las primeras etapas de su desarrollo.

Entre los materiales estudiados aparecen polímeros biodegradables como el quitosano, el alginato y el almidón. También se utilizan materiales de relleno como el biochar, la bentonita y otras arcillas. Además, los recubrimientos pueden incorporar micronutrientes, extractos de algas, bioestimulantes y microorganismos beneficiosos.

Por ejemplo, el quitosano puede formar una película biodegradable con propiedades antimicrobianas, mientras que el alginato ayuda a conservar el agua y puede transportar nutrientes o microorganismos hasta la raíz de la planta.

 

Mejor germinación y plantas más resistentes

Según la recopilación de resultados realizada por los autores, las semillas recubiertas pueden presentar entre un 15 % y un 30 % más de germinación que las semillas sin tratar. También se observaron mejoras de entre un 20 % y un 35 % en el vigor de las plántulas.

Estos beneficios iniciales podrían producir aumentos de entre un 10 % y un 25 % en el rendimiento, especialmente cuando los cultivos sufren sequía, salinidad o temperaturas extremas. Los recubrimientos biológicos y los que contienen microorganismos beneficiosos también pueden reducir aproximadamente entre un 30 % y un 40 % la aparición temprana de enfermedades en determinados cultivos hortícolas.

La revisión incluye ejemplos en tomate, cebolla, pepino, pimiento, papaya, cítricos, fresa y plantas ornamentales. En el tomate, algunos recubrimientos aceleraron la germinación y mejoraron el vigor de las plantas. En el pepino, los recubrimientos de alginato ayudaron al crecimiento de las raíces en situaciones de sequía. En el pimiento, las nanopartículas de quitosano mejoraron la germinación y redujeron las infecciones causadas por hongos.

 

Ventajas ambientales

Una de las principales ventajas es que el producto se aplica directamente sobre la semilla. Esto puede disminuir el desperdicio de fertilizantes y pesticidas y reducir la contaminación del suelo y del agua.

Los autores destacan especialmente los recubrimientos fabricados con sustancias biodegradables, porque pueden reemplazar a determinados polímeros sintéticos capaces de dejar residuos o microplásticos en los terrenos agrícolas.

La tecnología también se relaciona con varios Objetivos de Desarrollo Sostenible, como el hambre cero, la producción responsable, la acción por el clima y la protección de los ecosistemas terrestres.

 

Limitaciones y posibles riesgos

A pesar de sus beneficios, los recubrimientos de semillas todavía presentan dificultades. Algunos sistemas requieren maquinaria especializada y pueden resultar costosos para los pequeños agricultores. También faltan normas internacionales que establezcan con claridad la composición, el grosor y la forma correcta de aplicar cada recubrimiento.

Una capa demasiado gruesa puede impedir que la semilla intercambie correctamente el oxígeno y retrasar la germinación. Las concentraciones excesivas de algunos nutrientes también pueden perjudicar el crecimiento de la planta.

Además, aunque las nanopartículas pueden transportar nutrientes de manera eficiente, todavía es necesario estudiar sus efectos a largo plazo sobre el suelo, los microorganismos y los ecosistemas. Por ello, los autores consideran necesaria una evaluación ambiental antes de utilizarlas a gran escala.

 

Semillas conectadas con la agricultura digital

Los investigadores proponen desarrollar recubrimientos más económicos, biodegradables y adaptados a cada cultivo. También plantean combinar esta tecnología con sensores, inteligencia artificial e Internet de las cosas.

En el futuro, los sensores podrían medir la humedad, la temperatura y los nutrientes del suelo para determinar si las semillas recubiertas están funcionando correctamente. Sin embargo, antes de una aplicación generalizada serán necesarias más pruebas de campo, formación para los agricultores y normas que garanticen la seguridad y calidad de los productos.

El estudio concluye que los recubrimientos de semillas pueden convertirse en una herramienta importante para conseguir una horticultura más productiva, resistente al cambio climático y eficiente en el uso de los recursos. Sin embargo, su éxito dependerá de que sean seguros, asequibles y adecuados para las condiciones de cada cultivo.

 

Fuentes

Biswal, B. C., Mishra, S., Jaiswal, K., Mohanty, S., & Dash, D. (2026). Seed coating innovations for sustainable horticulture enhancing germination, crop resilience and resource efficiency. Discover Sustainability, 7, Article 426. https://doi.org/10.1007/s43621-026-02826-5

Imagen: Pixabay.
https://pixabay.com/es/photos/germinar-semillas-plantas-semilla-4024588/

 

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