¿Agricultura ecológica sin herramientas frente a las plagas?

Ni todo está prohibido ni todo vale: cómo una materia activa “convencional” encuentra su sitio —muy concreto— en la agricultura ecológica europea

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Durante años, la agricultura ecológica ha convivido con una idea tan extendida como imprecisa: la de que frente a las plagas de insectos apenas existen herramientas eficaces y que cualquier sustancia “de síntesis” está automáticamente vetada. Sin embargo, basta con adentrarse en la normativa europea —y leerla con calma— para descubrir que la realidad es bastante más compleja… y también más interesante. La Deltametrina es un buen ejemplo de ello. Una materia activa ampliamente utilizada en producción convencional que, contra lo que muchos piensan, no está completamente excluida del sistema ecológico, aunque su uso queda estrictamente delimitado. Y ahí está la clave.

 

No todo está prohibido: el enfoque real de la agricultura ecológica

El modelo europeo de producción ecológica no se basa en la prohibición absoluta, sino en la gestión del riesgo y del impacto. La normativa prioriza la prevención, la biodiversidad funcional y las estrategias físicas o biológicas, pero contempla excepciones muy concretas cuando no existen alternativas eficaces.

En el control de insectos, esto se traduce en una lógica clara: antes que tratar, hay que interceptar. Antes que pulverizar, hay que atraer y capturar. El trampeo no es una solución marginal en ecológico, sino una herramienta estructural dentro de los programas de manejo integrado.

 

La letra pequeña del reglamento: deltametrina sí, pero no como muchos creen

Aquí entra en juego el Reglamento (UE) 2021/1165, que desarrolla las normas de producción ecológica. En él se recoge una condición fundamental:
la deltametrina no está autorizada para aplicaciones por rociado o pulverización en agricultura ecológica. Sin embargo, sí puede utilizarse en trampas, siempre que forme parte de un producto fitosanitario autorizado conforme al Reglamento (CE) nº 1107/2009.

Este matiz cambia por completo la interpretación. No se trata de “usar o no usar” una sustancia, sino de cómo, dónde y con qué nivel de exposición. En sistemas de trampeo, la Deltametrina queda confinada dentro del dispositivo, sin contacto con la planta, el fruto ni el entorno, y con un riesgo ambiental muy limitado.  Es un ejemplo claro de cómo la normativa ecológica evalúa el impacto real del uso, y no solo el origen de la materia activa.

 

Cuando la teoría se convierte en práctica: eficacia en trampas y control real de plagas

Sistemas comerciales de trampeo con deltametrina, como los evaluados por la agencia francesa ANSES para el control de Ceratitis capitata, demuestran que esta estrategia permite reducir significativamente las poblaciones de insectos mediante contacto directo dentro de la trampa. No hay dispersión, no hay residuos sobre el cultivo y no se compromete la fauna auxiliar.

Este enfoque “attract and kill” encaja especialmente bien en producción ecológica: permite actuar de forma selectiva, mantener las poblaciones bajo umbral y reforzar la estabilidad del sistema sin recurrir a tratamientos generalizados. Más que una contradicción, es una muestra de cómo la agricultura ecológica integra herramientas cuando están bien diseñadas y correctamente utilizadas.

 

Leer el reglamento también es una herramienta agronómica

El caso de la Deltametrina en trampas es, en realidad, una lección más amplia para todo el sector. La agricultura ecológica no es un catálogo cerrado de prohibiciones, sino un sistema exigente que obliga a conocer la normativa al detalle y a aplicar las soluciones con precisión quirúrgica. En un contexto de presión creciente por plagas, restricciones de materias activas y exigencias comerciales cada vez mayores, entender esa “letra pequeña” puede marcar la diferencia entre resignarse… o gestionar con inteligencia. Precisamente ahí es donde la información técnica, contrastada y aplicada a la realidad del campo cobra valor: conocer qué soluciones existen, cómo se usan y en qué marco legal encajan es clave para tomar decisiones. En tecnologiahorticola.com ese conocimiento conecta con las empresas que desarrollan y comercializan herramientas fitosanitarias, creando un espacio donde innovación, normativa y práctica agronómica se encuentran para dar respuestas reales al productor.


Fuentes

  • European Commission. (2009). Regulation (EC) No 1107/2009 of the European Parliament and of the Council of 21 October 2009 concerning the placing of plant protection products on the market. Official Journal of the European Union, L 309, 1–50.
    https://eur-lex.europa.eu/eli/reg/2009/1107/oj
  • European Commission. (2021). Commission Implementing Regulation (EU) 2021/1165 of 15 July 2021 authorising certain products and substances for use in organic production and establishing their lists. Official Journal of the European Union, L 253, 13–48.
    https://eur-lex.europa.eu/eli/reg_impl/2021/1165/oj
  • Food and Agriculture Organization of the United Nations. (2020). Fruit fly trapping systems and attractants: Guidelines for integrated pest management. FAO Plant Production and Protection Division.
    https://www.fao.org/plant-health/en/
  • Navarro-Llopis, V., Alfaro, F., Domínguez, J., Sanchis, J., & Primo, J. (2011). Evaluation of traps and lures for mass trapping of Ceratitis capitata (Diptera: Tephritidae) in citrus orchards. Journal of Economic Entomology, 104(3), 914–922.
    https://doi.org/10.1603/EC10307
  • Raga, A., Souza-Filho, M. F., Sato, M. E., & Siloto, R. C. (2015). Toxic baits containing pyrethroids for fruit fly management: Efficiency and implications for integrated pest management. Crop Protection, 72, 49–55.
    https://doi.org/10.1016/j.cropro.2015.02.013 

 

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