Así fue REGENERA IBERIA 2026, el foro de agricultura regenerativa en España y Portugal
El encuentro reunió en Córdoba a profesionales de toda la cadena agroalimentaria para abordar suelo, biodiversidad, digitalización y certificación con datos de campo
ZERYA
Los días 9 y 10 de junio, la Universidad de Córdoba, ETSIAM, y El Cortijo La Reina acogieron REGENERA IBERIA 2026, el foro técnico de referencia en agricultura regenerativa para España y Portugal.
Organizado por ETSIAM-UCO, ZERYA, como coordinador técnico, y Agromarketing, en el área de comunicación, el encuentro reunió a profesionales de toda la cadena agroalimentaria, entre ellos productores, técnicos de compra, responsables de sostenibilidad, investigadores y administración, en torno a más de 15 ponencias con datos de campo.
El hilo conductor fue el mismo en los cinco bloques: las prácticas regenerativas existen, están probadas y ofrecen resultados medibles, pero el mercado exige cada vez más demostrarlo con datos auditables. En este contexto, la certificación ZERYARegenerativa se presentó como una herramienta para conectar la práctica agrícola con el mercado.
La hoja de ruta de la PAC 2028-2035
Tomas García Azcárate, de CEIGRAM-UPM, realizó un balance crítico de la futura PAC 2028-2035. Según expuso, su arquitectura verde, ligada al Pacto Verde Europeo, resultó demasiado voluntarista y generó rechazo en lugar de acelerar la transición.
Frente a ello, defendió una transición gradual y rentable, apoyada en tecnología accesible que permita reducir insumos, y reclamó a la ciencia trabajar junto a los agricultores para ganar su adhesión real.
Suelo, fertilidad y fitosanidad
El primer bloque estuvo dedicado al suelo, la fertilidad y la fitosanidad. Yara Iberian, con Juan José García Moreno, abrió la sesión con un ensayo comparativo de estrategias de fertilización, midiendo su efecto sobre clima, uso de recursos, salud del suelo y productividad.
Por parte de Herogra Group, Manuel Martín Andrés planteó el suelo como un sistema complejo estructurado en cuatro pilares: equilibrio mineral, materia orgánica y sustancias húmicas, rizosfera y microbiología, y la planta como elemento que retroalimenta todo el conjunto.
André Antunes, consultor independiente, insistió en que no existen recetas universales y que cada finca necesita un diagnóstico propio mediante análisis de suelo y de savia, así como un plan de mejora ajustado a su punto de partida, cultivo y capacidad de inversión.
Marcos Alajarín, del Grupo Fertiberia, cerró el bloque con una propuesta de bioestimulación radicular orientada a la salud del suelo.
Cambio climático y explotaciones resilientes
El segundo bloque abordó la adaptación al cambio climático y la resiliencia de las explotaciones. Marta Muñoz, de Agronova Biotech, presentó un ensayo en cítricos con un biofertilizante basado en Azospirillum brasilense y Pantoea dispersa. Las parcelas tratadas mostraron mayor actividad enzimática y mayor disponibilidad de micronutrientes frente al control.
ZERYA, a través de su fundador Antonio Alcázar, explicó el sistema de producción en residuo cero, los factores que influyen en la degradación de un formulado y los criterios que debe cumplir un producto para ser compatible con el programa ZERYA SIN Residuos de Pesticidas.
Juan Manuel Martín, de la Universidad de Granada, presentó Hidroinfiltrador, un dispositivo de biochar conectado al sistema radicular que favorece la infiltración y la reserva de agua en profundidad. En un olivar de secano en Bailén, Jaén, la instalación de 350 unidades se asoció a un incremento de cosecha de hasta el 423 % entre 2017 y 2024.
UPL Iberia, con Irene González Costa, cerró el bloque con su estrategia ProNutiva/GoActiv, combinando protección convencional y biosoluciones. En ensayos sobre tomate, pimiento, lechuga y manzano, el control de botritis, oídio y cladosporiosis fue igual o superior al programa químico estándar, con cosechas superiores y, en tomate, sin residuos detectables al final del ciclo.
Protección y recuperación de la biodiversidad
Fundación Global Nature, de la mano de Carlos Nuévalos, abordó uno de los grandes retos pendientes: cómo medir la biodiversidad en paisajes agrarios con un marco común.
La Cátedra SIPCAM-UCO, representada por Francisco Márquez, presentó CropBalance, su programa de bioestimulación y recuperación de suelo.
José Eugenio Gutiérrez Ureña, director del proyecto LIFE Olivares Vivos / Campos Vivos, mostró el caso más consolidado: incrementos de riqueza y abundancia de especies de entre el 7 % y el 18 % en solo tres años, hasta un 35 % a largo plazo, con un coste inferior al 4 % de los costes de producción a 10 años.
Digitalización y circularidad de los recursos
Food4Sustainability CoLAB, representado por David Luis, mostró cómo la biomasa digital, capturada por dron con sensores RGB, NDVI, NDRE y LiDAR, permite desarrollar modelos predictivos para fertilización variable, riego diferenciado y tratamientos localizados. En un caso con col portuguesa, el tratamiento con bioestimulante BioCOR generó un 49,6 % más de biomasa frente al control.
Gabinete de Iniciativas Europeas, GIESA, con Sebastien Guery, presentó HIDRIX, un sistema de riego autopilotado nacido del proyecto LIFE4DOÑANA, que combina un modelo predictivo con sensores de campo para decidir cuándo regar, reduciendo el drenaje al 20-25 % frente a una programación estándar.
Esther Arias Álvarez, de la Universidad de Zaragoza, cerró el bloque con la revalorización de subproductos vegetales, como pieles, semillas y restos de aclareo, como ingredientes funcionales y antioxidantes.
Regeneración de las sociedades rurales
Esther Torremocha, de la Fundación Daniel y Nina Carasso, abordó la necesidad de nuevos perfiles profesionales para hibridar los sectores de la cultura, la alimentación y la agricultura.
Clube de Produtores de Continente / MC Sonae presentó la evolución del programa ZERYARegenerativa en frutas y hortalizas, con 20 productores y 2.300 hectáreas en 2025/26. Según los datos presentados, el programa mostró una reducción media del 55 % en el uso de fitosanitarios, un aumento generalizado de la materia orgánica del suelo y una transición hacia un mayor peso de los fertilizantes orgánicos frente a los minerales.
El proyecto LIFE Innocereal, con Francisco Márquez, cerró el bloque con proyectos colaborativos para dar valor económico a la transición agrícola. Innocereal busca conectar toda la cadena del cereal mediante buenas prácticas agrícolas sostenibles y digitales, reduciendo la huella de carbono y desarrollando una certificación de sostenibilidad para pan, pasta y cerveza.
La jornada de campo en El Cortijo La Reina
Tras las ponencias en el rectorado de la Universidad de Córdoba, la segunda jornada del foro trasladó a los asistentes al Cortijo La Reina para comprobar sobre el terreno cómo se aplican distintas buenas prácticas regenerativas.
El recorrido partió de la presentación del Cortijo por parte de Juan José Herrero, director técnico, y continuó por diferentes parcelas con cultivos de almendro, pistacho, trigo, patata y cebolla.
La visita incluyó también una parcela de almendros con manejo de materia orgánica, una parada en el mirador junto a la balsa de riego, el sistema agrivoltaico y el huerto ecológico, donde se mostraron casos prácticos de gestión de tomate y control de malas hierbas.
El itinerario continuó con una parada en maíz de alta densidad sobre rastrojos de colza y en rotación con guisante, cerrando así un recorrido que combinó cultivos extensivos, leñosos y hortícolas.
ZERYARegenerativa: la pieza que conecta práctica y mercado
El denominador común de las cinco mesas fue claro: hay soluciones técnicas para el suelo, el agua, la biodiversidad y la fitosanidad, pero su valor de mercado depende de poder demostrarlas con datos verificados.
La certificación ZERYARegenerativa está construida precisamente para eso. Su metodología parte de la evaluación de cada explotación, acompañada de un plan de mejora. El cumplimiento se valida mediante auditorías anuales que cubren cuatro ejes: suelo, clima, biodiversidad y reducción del desperdicio alimentario.
El caso de los supermercados Continente, presentado en el quinto bloque, es un ejemplo de esta lógica en funcionamiento: reducción del 55 % en fitosanitarios y mejora de la materia orgánica, medidas año a año frente a una línea base propia.
Para los productores, esto se traduce en diferenciación real y acceso a canales con retailers responsables. Para los retailers, en un código de comunicación medible y auditable frente a consumidores y ante una normativa europea que avanza en esa misma dirección.
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Fuente: Zeyra
