En especies y variedades, interesa conocer la respuesta al riego deficitario

En especies y variedades, interesa conocer la respuesta al riego deficitario

La investigación aporta conocimientos sobre el comportamiento varietal de diferentes especies al estrés hídrico que provoca el riego deficitario

La revista Fruticultura se refiere a almendro y otros trabajos profundizan sobre el estrés hídrico en olivo y la vid


Imagen de Jordan Opel en Unsplash

I+D+i
Las dificultades que experimentan numerosas zonas agrícolas para contar con suficiente agua para riego motiva desde hace años estudios, necesariamente de larga duración, para conocer el comportamiento de diferentes especies y variedades. Investigadores del IFAPA de Sevilla y de Granada, y de Nutalia Agroconsultores trabajan estudiando la respuesta de diferentes variedades de almendro cultivadas en el Valle del Guadalquivir al estrés hídrico. Se trata de una zona en que, explican los autores, el cultivo de almendro aumentó en los últimos años, debido a su capacidad de soportar el estrés hídrico.

El número de noviembre / diciembre 2019 de la revista Fruticultura publica los resultados obtenidos durante dos campañas en tres variedades, Guara, Marta y Lauranne. Las dotaciones hídricas que se estudiaron fueron exceso (150% de la ETc) y riego deficitario controlado (RDC65) regado al 100% de la ETc durante todo el período de riego con excepción en la etapa de llenado de grano al 65% ETc. El control fue ETc al 100%.

Las variedades Guara y Lauranne no presentaron mejoras en la producción al 150-ETc, en contraste con Marta. Esta última mostró un mayor control estomático.

Los autores concluyen que estos resultados demuestran que existe una clara diferencia en la respuesta de las variedades, siendo necesario definir la estrategia de riego y los umbrales de estrés en función de la variedad.

Las variedades Guara y Lauranne pueden alcanzar sus máximos productivos bajo tratamientos de estrés hídrico moderado durante el período de llenado de grano, mientras que ´Marta´ muestra necesidades hídricas más altas.

Los principales efectos en términos productivos se evidencian en el peso unitario de las semillas que mostró ´Marta´. Ni ´Guara´ ni ´Lauranne´se vieron afectadas en cuanto al número de frutos ni el peso unitario de la almendra.

Estos resultados, comentan los autores, demuestran que el riego deficitario moderado durante el período de llenado del grano no produce una merma en el número final de los frutos, probablemente debido a que la recuperación del riego en poscosecha, es decir, una vez recolectados los frutos, permite al árbol el almacenamiento de reservas y una diferenciación de yemas para la campaña siguiente.

La capacidad del almendro de soportar estrés hídrico permite que con dotaciones hídricas similares a los de otros cultivos tradicionales en el valle del Guadalquivir, en torno a los 5.500 m3/ha, se obtengan producciones cercanas al máximo productivo.

El índice de hidrosostenibilidad
Un enfoque diferente es el que proponen investigadores de diferentes instituciones que participan en un trabajo sobre olivo (M. Corell et al., 2019). Su propuesta es aplicar el “índice de hidrosostenibilidad”, mediante el cual se optimiza el uso del agua, llegando a ahorros del 20 y 30% respecto a lo que se emplea en Andalucía y otras zonas.

“El objetivo de este índice es que el agricultor consiga una diferenciación de su producto por la realización de buenas prácticas agrícolas relacionadas con el agua. Aunque hay varios intentos en algunas certificaciones, la evaluación del manejo del riego suele ser muy deficiente. La forma de incluirlo en su trabajo diario es sencilla, consiste en aplicar las pautas para un riego deficitario sin que, por supuesto, se vea mermada en ningún momento la calidad del producto”, explica en Canal Ciencia el investigador de la ETSIA de la Universidad de Sevilla, una de las instituciones participantes, Alfonso Moriana.

El Indice de Hidrosostenibilidad considera 16 indicadores agrupados en 4 tipos: (1) indicadores hidráulicos, (2) indicadores hortícolas no relacionados al programa de riego, (3) indicadores hortícolas vinculados al momento en que se aplica el déficit de riego (¿cuándo?), y (4) indicadores hortícolas relacionados a las formas en que se aplica el riego (¿cómo?).

En cerezo también puede ahorrarse agua y disminuye la incidencia de rajado
El riego deficitario es una línea de trabajo desde hace años en la Universidad de Cartagena. Un reciente trabajo, fruto de la tesis doctoral de Victor Blanco, quien ha completado el programa de Doctorado en Técnicas Avanzadas de Investigación Agraria y Alimentaria (TAIDA), dirigida por Rafael Domingo Miguel y Alejandro Pérez Pastor, se centró en la respuesta agronómica del cerezo dulce (Prunus avium L.) cv. Prime Giant.

Se trató de un experimento de 4 años realizado en un huerto comercial ubicado en el sureste de España (Jumilla, España). Se aplicaron cuatro tratamientos de riego por goteo: (i) tratamiento de control (CTL), regado sin restricciones al 110% de la evapotranspiración del cultivo estacional (ETc); (ii) tratamiento de riego por déficit sostenido (SDI) regado al 85% ETc durante los períodos previos y posteriores a la cosecha y al 100% ETc durante la diferenciación floral; (iii) tratamiento de riego deficitario regulado (RDI) regado al 100% ETc durante la pre-cosecha y la diferenciación floral y al 55% ETc durante la post-cosecha, y (iv) tratamiento del agricultor (FRM), regado de acuerdo con la práctica normal del agricultor.

El tratamiento RDI redujo el crecimiento vegetativo y no causó rendimientos significativamente menores o calidad de la fruta. Sin embargo, con SDI hubo una tendencia hacia frutas más pequeñas y un contenido sólido soluble ligeramente más alto.

El riego deficitario posterior a la cosecha aumentó la productividad del agua sin penalizar el rendimiento de la fruta o los parámetros de calidad estudiados, y permitió un ahorro de agua del 39% en comparación con CTL en un momento en que otras especies de árboles frutales requieren más agua.

Además, RDI y SDI condujeron a una incidencia de craqueo significativamente menor y un índice de craqueo más bajo, lo que podría extender la vida útil de la fruta.

En términos de agua, en cerezo, el riego deficitario permite ahorrar hasta 2.5 millones de litros de agua por hectárea.

Referencias
– S. Gutiérrez-Gordillo, V.H. Durán-Zuazo, J.L. Viveros, A. García-Escalera & I.F. García-Tejero (2019). Respuesta diferencial de variedades de almendros a distintas dotaciones hídricas. – Revista de Fruticultura nr. 72, nov.-dic. 2019: 20-31.
– Canal Ciencia – Una herramienta consigue disminuir el riego de los olivos en más de un 20%
– M. Corell et al. (2019) – Science Direct – Evaluation of growers’ efforts to improve the sustainability of olive orchards: Development of the hydroSOStainable index
– Víctor Blanco et al. (2019) – Science Direct, Vegetative and reproductive response of ‘Prime Giant’ sweet cherry trees to regulated deficit irrigation
– Revista Alimentaria – Riego deficitario: ahorrar 2,5 millones de litros de agua por hectárea de cerezo

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