Envases dinámicos con atmósferas activas, la solución a la conservación de los frutos rojos
A corto y medio plazo las perspectivas del sector de producción de frutos rojos apuntan hacia un crecimiento de la demanda de productos frescos refrigerados de alta calidad, donde la innovación, diversificación de oferta y la orientación hacia otros canales hace necesario que se desarrollen nuevos sistemas de envasado que prolonguen el período de conservación, manteniendo las características organolépticas durante la comercialización.
Las últimas investigaciones realizadas por ABELLÓ LINDE, en los últimos 8 años han sido dirigidas al desarrollo de sistemas dinámicos, que tengan la capacidad de interactuar de forma activa con la modificación de la composición gaseosa del envase de tal forma que se creen las condiciones más favorables para la conservación.
La efectividad del envasado dinámico en MAP es el resultado del balance entre el consumo de oxígeno y la producción de dióxido de carbono generado por el producto en los procesos metabólicos, junto con la difusión de los gases a través del material del envase, alcanzando finalmente, según las condiciones ambientales, un estado estacionario o de equilibrio.
La composición ideal de la atmosfera modificada vendrá diseñada principalmente en virtud del grado de respiración de los productos y de la permeabilidad de los envases a utilizar.
Abelló Linde ha conseguido desarrollar un sistema dinámico, capaz de ajustar la permeabilidad del envase a emplear conjuntamente con una atmósfera activa que rodea a los frutos rojos envasados de tal forma que se crean las condiciones más favorables para la conservación.
La efectividad del envasado en atmósfera modificada de los frutos rojos viene marcada por el equilibrio entre la respiración de las frutas y la difusión de los gases a través del material del envase. En virtud del tipo y variedad (fresas, frambuesas, arándanos o moras), tasa de respiración, grado de maduración y temperatura de almacenamiento, se establece una composición determinada gaseosa para alargar su vida útil, por lo general, se persigue una concentración de O2 baja (sin llegar a la ausencia total) y un aumento de la concentración de CO2 para ralentizar la respiración y controlar el crecimiento microbiano, especialmente de la Botrytis cinerea.
Ambos objetivos se alcanzan mediante la selección adecuada del envase, aprovechando la permeabilidad propia del material polimérico usado, pero en muchos casos, las necesidades de intercambio gaseoso a través del material son diferentes a las que se puedan obtener con un polímero convencional, para ello, se eligen otros materiales poliméricos porosos o sistemas capaces de ajustar la transferencia de O2 y CO2 a las necesidades requeridas.